Si no estoy de tu lado, te seré útil.
Si estoy en las últimas, ¿entenderías tu mano?
No puedo hacer algo… ¿me dejarías?
Una vez realizado todo, me dejas.
Por un error, nunca más me darás tu voz.
Acabaré acá por no serte útil a ti.
¿Y qué hay de mí?
Estoy cansado de querer demostrar siempre cuánto valgo
y que no crean en mí.
Jamás quise enojar a nadie,
así que yo seré el egoísta.
Te dejaré de lado,
a ti y a todos.
¿Tú crees que eso que me haces me frenará?
El favor es el que tú me haces a mí al dejarme.
Yo no te necesito como tú a mí.
El camino está al frente de mí
y elijo ser yo.
Así que sé lo que ignoras:
yo no haré nada para cambiar tu opinión.
Me dejaste…
que permanezca así.
Elijo ser yo
Si no estoy a tu lado, igual fui apoyo,
si caía en pedazos, ¿me dabas tu apoyo?
No pude ser todo lo que esperabas,
y al final de todo… tú me dejabas.
Por un error me quitaste la voz,
cerraste la puerta, dijiste “adiós”.
Hoy caigo aquí por no ser suficiente,
por no encajar en tu mente.
¿Y qué hay de mí en esta historia?
Si luché por un poco de gloria,
cansado de siempre tener que probar
lo mucho que puedo llegar a dar.
Jamás quise herir ni causar dolor,
pero me pintaste sin ningún valor.
Si ser yo mismo te parece egoísta,
entonces seré quien en su camino insista.
Te dejo de lado, te dejo atrás,
a ti y al mundo que no supo ver más.
¿Crees que tus golpes me harán caer?
Fuiste tú quien me enseñó a crecer.
No te necesito, lo aprendí al final,
mi fuerza no depende de algo tan superficial.
El camino está claro, lo tengo ante mí,
y esta vez decido quedarme en mí.
No cambiaré para que vuelvas a mirar,
ni haré nada para poderte agradar.
Me dejaste solo… y ¿sabes qué?
gracias a eso, hoy puedo ser.