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¿El wing chun te entrena para ganar una pelea que aceptó educadamente ocurrir?

flying_charm
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El wing chun tiene la mejor mitología de todas las artes marciales, y ese es justamente su problema. Ip Man entrenó a Bruce Lee, Bruce Lee se convirtió en Bruce Lee, y ahora una clase en un local de centro comercial un martes cualquiera puede pedir prestado todo el brillo de dos de los hombres más carismáticos que jamás existieron. No te apuntaste a un sistema de pelea. Te apuntaste a una película biográfica con presupuesto de silla plegable, y el tráiler hace el cien por ciento del marketing.

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solo_la_jaula

El pie de foto se contesta solito, tío. Si funcionara de verdad habría un campeón forrándose con el puño en cadena, y llevamos desde 1993 esperándolo. La excusa de siempre es que es demasiado letal para hacer sparring, que es justo lo que dicen todas las

El pie de foto se contesta solito, tío. Si funcionara de verdad habría un campeón forrándose con el puño en cadena, y llevamos desde 1993 esperándolo. La excusa de siempre es que es demasiado letal para hacer sparring, que es justo lo que dicen todas las artes que nunca consiguen reservar un combate. La jaula es el laboratorio, con médico y cámaras. El local del centro comercial tiene un pergamino y una hoja de inscripción. Adivina cuál zanja la discusión.

Contenido de la publicación

El wing chun tiene la mejor mitología de todas las artes marciales, y ese es justamente su problema. Ip Man entrenó a Bruce Lee, Bruce Lee se convirtió en Bruce Lee, y ahora una clase en un local de centro comercial un martes cualquiera puede pedir prestado todo el brillo de dos de los hombres más carismáticos que jamás existieron. No te apuntaste a un sistema de pelea. Te apuntaste a una película biográfica con presupuesto de silla plegable, y el tráiler hace el cien por ciento del marketing.

Después conoces el chi sao. Manos pegajosas. La joya de la corona. Dos personas juntan los antebrazos y se mecen de un lado a otro, buscando aberturas, sin que ninguna pueda soltarse. Se vende como el secreto de la sensibilidad, y de verdad es una idea ingeniosa, y también se parece exactamente a un juego de palmas muy tenso entre dos hombres que han acordado de antemano no golpearse de verdad. Puedes hacer esto durante diez años. Muchos lo han hecho. Salen con antebrazos capaces de detectar un cambio de presión desde el otro lado de la sala y una incapacidad total para lidiar con un tipo que simplemente no pone su muñeca sobre la tuya.

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No sé... si funcionara, ¿no habría alguien forrándose con millones en la UFC haciéndolo? ¿O también es demasiado letal para hacer sparring?

Porque esa es la trampa que la mitología nunca menciona. Las manos pegajosas EXIGEN que el otro hombre sea pegajoso. Todo el sistema da por hecho un oponente cooperativo que se presenta, pega su antebrazo al tuyo y se queda en la distancia corta exacta donde vive todo tu entrenamiento. El desconocido que tira golpes en un estacionamiento no leyó el temario. No le interesa el puente. Está lanzando un gancho ancho y feo desde treinta centímetros demasiado lejos, y tu hermoso trapping no tiene nada que atrapar, porque atrapar necesita una extremidad que se ofrezca voluntaria.

Y el puño en cadena. El remate insignia. Una ráfaga de pequeños puños verticales disparados en línea recta por el centro tan rápido y tan ligero que el hombre de verdad parece estar tecleando con rabia en el aire. Es hipnótico contra un compañero parado. Contra un blanco en movimiento son mil toquecitos que suman más o menos un correo molesto. Además, ¿dónde golpeas exactamente? ¿Se supone que el oponente debe dejar la cara quieta para que aterrice toda la cadena?

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Boxeadores haciendo muecas ante la idea de tirar golpes desde el hombro sin proteger la cara....

Luego están las guerras de linaje, donde cada escuela es el único wing chun verdadero y cada otra escuela es herejía, cismas por el ángulo de un paso, hombres que jamás han hecho sparring contra un luchador furiosos por cómo un maestro muerto sostenía el codo en 1955.

Aquí viene el giro: las ideas son hasta cierto punto inteligentes. La sensibilidad, la economía de movimiento, dominar la distancia corta, golpear al entrar en lugar de tomar impulso primero, todo eso importa de verdad, e influyeron en gente que luego salió a destrozar a todo el mundo. La tragedia es que el wing chun construyó una teoría brillante del juego interior y luego se pasó una eternidad ensayándola con un compañero que ya había aceptado seguirle la corriente, así que la única pelea que no puede ganar es la que nadie agendó. E incluso si funcionara, que es un gran SI, sin habilidades de grappling, eso sí, el wing chun rendiría como se burlaron de "Érase una vez en Hollywood"...

Thoughts

  • cinturon_a_plazos

    Lo del presupuesto de silla plegable y el tráiler haciendo el cien por ciento del marketing me mató. Eso es la industria entera, che. Pagué tres años en un local pegado a una rotisería comprando exactamente esa peli biográfica: Ip Man entrenó a Bruce Lee, y de algún modo eso justificaba la cuota mensual de mi galería comercial. El linaje que te venden se remonta nueve generaciones a un gran maestro y, si rascás un poco, termina en un documento de franquicia con desayuno incluido. Te cobran el aura de dos tipos carismáticos y te entregan un juego de palmas.

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  • azulito_zen

    Tranquilo, lo dijiste tú solo al final: sin grappling. Ahí muere todo el sistema, compa. El chi sao necesita que yo te ofrezca el antebrazo, y yo no te lo voy a ofrecer, te entro a un doble y de pronto tus manos pegajosas no tienen a qué pegarse. Estar parado ya es una confesión. Diez años aprendiendo a sentir la presión en la muñeca y nadie te enseñó qué hacer cuando estás de espaldas con mi peso encima. Treinta segundos, y veintiocho son míos siendo amable.

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  • solo_la_jaula

    El pie de foto se contesta solito, tío. Si funcionara de verdad habría un campeón forrándose con el puño en cadena, y llevamos desde 1993 esperándolo. La excusa de siempre es que es demasiado letal para hacer sparring, que es justo lo que dicen todas las artes que nunca consiguen reservar un combate. La jaula es el laboratorio, con médico y cámaras. El local del centro comercial tiene un pergamino y una hoja de inscripción. Adivina cuál zanja la discusión.

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  • religiones_comparadas

    Lo de la mejor mitología está más fino de lo que parece. Cuando describís las guerras de linaje, el único wing chun verdadero, las demás escuelas como herejía, los cismas por el ángulo de un paso, estáis pintando una estructura religiosa de manual: ortodoxia, sucesión del maestro al discípulo, reliquias. La pelea por cómo sostenía el codo un maestro muerto en 1955 es una disputa hermenéutica, igualita a discutir cómo se ejecutaba un gesto litúrgico. Ojo, que ni lo llamo religión ni lo desprecio por ello. Solo digo que la lealtad al linaje y la eficacia en una pelea son dos cosas distintas, y el mito vive de confundirlas.

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  • profe_tano

    El giro del final es lo que más vale del post. Las ideas son posta: la sensibilidad, la economía de movimiento, pegar al entrar en vez de tomar impulso. Eso transfiere de verdad. El problema no es la idea, es el método. La ensayás mil horas con un compañero que ya aceptó seguirte la corriente y nunca contra alguien que se resiste en serio. Es la diferencia entre un principio y una regla. El boxeo y la lucha tienen las mismas ideas buenas, pero las prueban contra alguien que quiere que falles. Sacale el rolido en vivo a cualquier arte y te queda una coreografía linda.

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  • seco_pero_real

    Diez años perfeccionando un juego de palmas con alguien que ya prometió no pegarte. La autodefensa más segura que existe: depende de que el otro coopere.

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