Constantemente nos preocupamos por hacer. "SI no tengo un trabajo exitoso no soy nadie" Aunque no textualmente, este es un pensamiento que ronda las mentes de demasiados jóvenes en estos días. Vemos vidas idealizadas en internet que nos quieren hacer creer que es normal y la meta poder comprarte tu yate, tener muchas mujeres y lujos. Esto solo amarga el corazón. El trabajo si es una parte importante del ser humano, pero sólo para realizarse. Hemos llegado a un momento de la historia en el cual, si las cosas se hicieran bien, nadie tendría que trabajar un día en su vida. Pero no es así. Hay un nuevo tipo de esclavitud. Esto no es por temas de capitalismo o socialismo. Ambos acaban ahí. Es la maldad del ser humano. Nos empezinamos en de verdad amargar la vida de los demás y por consecuencia, se amarga la suya y así comienza una búsqueda implacable por satisfacer un hambre eterna.
Se tiene que dejar atrás la idea de que conseguiremos nuestro bienestar al producir. Es al ser. Sólo siendo quienes realmente somos, podremos ser felices.