EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 9: El desafío
Al llegar a Seiryu Academy, Liam notó algo extraño.
Los estudiantes lo miraban.
Algunos hablaban entre ellos.
—Ese es Liam.
—¿El de Invictus?
—Sí, el número 10.
Liam caminaba por el pasillo sin decir nada.
Incluso algunos profesores parecían conocer quien era liam a hora.
Hito lo observó desde lejos.
Ella ya sabía que el secreto de Liam se había extendido por toda la escuela.
Cuando Liam entró al salón, varios compañeros comenzaron a acercarse.
—¿Es verdad que jugabas en estados unidos?
—¿Realmente eras el número 10?
—¿Adam era tu compañero en estados unidos?
Liam dejó su mochila sobre el escritorio.
—Sí, pero deje de jugar al futbol.
Los estudiantes entendieron que no debían insistir.
Pero durante el recreo, el capitán del equipo de fútbol apareció acompañado por tres jugadores.
—Liam.
Liam se giró.
—Otra vez ustedes...
El capitán sonrió.
—Tenemos que pedirte algo.
—Ya sé qué quieren.
—Entonces sabés que necesitamos que juegues contra Kamui.
—Mi respuesta sigue siendo no.
Uno de los jugadores insistió.
—Solo un partido.
—No.
—Liam...
—Dije que no.
Entonces una voz apareció detrás de ellos.
—¿Por qué siguen insistiendo?
Todos se dieron vuelta.
Era el capitán del equipo de básquet de Seiryu era Maxi el mejor jugador de basquet.
Había estado escuchando la conversación.
Se acercó tranquilamente.
—¿No ven que tiene miedo de jugar?
Liam lo miró.
—¿Qué dijiste?
El capitán de básquet se encogió de hombros.
—Que tenés miedo.
Los jugadores de fútbol se quedaron sorprendidos.
—No creo que sea buena idea provocarlo —susurró uno.
El capitán de básquet continuó:
—Tanto hablar del famoso número 10 de Invictus y mejor jugador de estados unidos.
Miró a Liam.
—Y ahora resulta que no se anima a jugar un simple amistoso.
Liam apretó los puños.
—Yo no tengo miedo.
—Entonces jugá.
Liam permaneció en silencio.
—Si no sos un cagón para jugar —continuó el capitán de básquet—,entonces demostralo en la cancha, niño estrella.
Los jugadores de fútbol miraron a Liam.
Hito, que estaba cerca, también observaba.
Liam respiró profundamente.
Miró sus manos.
Después miró hacia el campo de fútbol.
Había pasado mucho tiempo.
Pero dentro de él todavía estaba aquella sensación.
Las ganas de jugar.
Las ganas de volver a sentir el balón.
Y quizás...
una pequeña parte de él quería demostrar que todavía podía hacerlo.
Liam levantó la cabeza.
—Está bien.
Todos quedaron sorprendidos.
El capitán de fútbol abrió los ojos.
—¿Qué?
Liam lo miró.
—Voy a jugar el amistoso.
—¿En serio?
—Sí.
El capitán sonrió inmediatamente.
—¡Sabía que aceptarías!
Liam señaló al capitán de básquet.
—Pero no porque vos me lo hayas pedido.
El capitán de básquet sonrió.
—Lo sé.
Liam tomó su mochila.
—Acepto porque no quiero que nadie vuelva a decir que tengo miedo de jugar.
El capitán de básquet levantó el pulgar.
—Entonces nos vemos en el partido, niño estrella.
Liam comenzó a caminar.
Pero esta vez había algo diferente.
Después de mucho tiempo...
Liam había decidido volver a una cancha de fútbol.
Hito lo observó desde lejos.
Y sonrió.
—Liam volveria a jugar...
Los jugadores de Seiryu estaban emocionados.
el antiguo número 10 iba a jugar nuevamente.
Pero había una pregunta que todos tenían en mente:
¿Cómo jugaría Liam después de tanto tiempo sin tocar un balón?
La respuesta llegaría en el amistoso contra Kamui.
Y aquel partido sería el primer paso del regreso del genio del fútbol.
Continuará...