El Efecto del Agua Viva: Diluyendo lo viejo para reflejar a Cristo
¿Cómo trabaja el Espíritu Santo y cómo actúa Jesús en nosotros?
El ejemplo está en un vaso lleno de vino oscuro: si le ponemos un poco de agua, se aclara; si le ponemos otro poco, se sigue aclarando y purificando hasta que el vaso queda transparente gracias al agua. Así actúa el Espíritu Santo a través de la oración y de permitirle ser en nosotros.
La purificación: Nuestra vida puede estar llena de "vino oscuro" (egoísmo, heridas, viejos hábitos). El Espíritu Santo no destruye el vaso, sino que entra en él. Con cada oración, va diluyendo lo malo.
La transparencia: Su meta es la santidad; es decir, vaciarnos de nosotros mismos para quedar transparentes, permitiendo que la luz de Dios pase a través de nuestras vidas sin obstáculos.
La guía interior: Trabaja desde adentro, dándonos convicción, consuelo y las fuerzas necesarias para desear ese cambio.
La Promesa y la Transformación
Ezequiel 36:25-26
«Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.»
Es la profecía exacta: Dios prometió usar "agua limpia" (Su Espíritu) para diluir y quitar la oscuridad de nuestro corazón.
Con el Evangelio ocurre lo mismo: vamos dejando entrar en nosotros el amor de Jesús y, poco a poco, Él va cambiando nuestra manera de pensar y de ver las cosas; nos va transformando.
Romanos 12:2
«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.»
El Evangelio cambia nuestra manera de ver las cosas. Dejamos de pensar como el mundo (el vino oscuro) y empezamos a pensar como Jesús (la transparencia).
Jesús es el destino y el modelo de cómo debemos ser, y el Espíritu Santo es la fuerza divina y el Agua Viva que realiza ese trabajo de limpieza día con día en nuestro interior.