*pulchrum est paucorum hominum: Es algo magnífico, reservado para unos pocos.
*Los físicos asumieron el trabajo
de los astrónomos de medir el tiempo, y definieron el segundo como el tiempo
que necesita el átomo de cesio 133 para efectuar exactamente 9.192.631.770
transiciones.
*Dicta el Poder Pastoral:
calculen lo que quieran que Dios ya dispuso.
Deliciosa receta...
El cesio es demasiado efímero.
Es dios, haciendo casi diez mil millones de piruetas
para nada.
No puedes meter ni una letra pronunciada dentro de esa maniobra.
Tienen que ser millones de dioses los que se contorsionan,
casi diez mil millones de veces
para que exista el presente.
Sería más funcional si dios convulsionara
sin detenerse ni un minuto y para siempre,
y si millones de dioses existieran
y moverse diez mil millones de veces siempre requirieran,
deberían convulsionar todos de manera simultánea y eterna.
¿Cómo podría calcular nada lo que convulsiona sin parar?
Pero, como no lo hace,
tal vez su cálculo está
en su forma de contorsionar su existencia
para que la existencia del presente sea una posibilidad.
Todo es especular.
Cánticos de sirenas en medio de la aurora despuntando tras la montaña mojada
iluminando el exacto lugar donde pasaron con tranquilidad la noche y la lluvia las vacas.
Yo quisiera poder crear el universo a imagen y semejanza
de la naturaleza que se le niega a la Naturaleza.
Gigantismo obligatorio
para aplastar campos de ovejas,
para siempre, contra las ovejas.
No me interesa comerlas,
no necesito comprenderlas o manejarlas,
eso implicaría cuidarlas, aún si las cuido mal,
no quiero asumir con honor el poder pastoral;
solo quiero arrancarles alguna cosa por pura maldad
y que me pisen después con sus patas
refregándome en lo negro de la tierra.
Lo que hay que asumir es estar siempre en pie de guerra,
aún tocando la flauta sobre la piedra
en perfecta paz.
Esto es lo magnífico en verdad
y reservado a unos pocos... sin duda.