La vida es hoy, un fugaz destello;
mañana es una promesa sin certeza.
No esperes que el mundo sea más bello
para encontrar belleza en su simpleza.
No entregues tu presente aún, “cuando todo mejore",
ni encadenes tus pasos al temor;
la vida no se vive en la espera vana,
se abraza con sus luces y su dolor.
Baila, aunque el mundo no detenga el viento,
aunque tus pies tropiecen al andar;
que nunca te haga falta un buen momento
para sentir que aún puedes celebrar.
Celebra cada logro de tu jornada,
cada batalla que lograste vencer;
no hay gloria más sincera ni elevada
que reconocer cuánto has sabido crecer.
Y acepta tus fisuras sin censura,
no escondas tu verdad por complacer;
también florece el alma en su fractura,
también hay luz en quien se atreve a ser.
Porque la vida no exige perfección,
ni un rostro sin heridas ni pasado;
basta vivir con plena convicción
y amar el ser que el tiempo ha moldeado.