Una voz que ya no puede gritar se me quedó pegada toda la tarde. ¿El libro entero va por este lado del fuego y la ausencia?
Después del incendio: el instante que sobreviví
Bajo una mirada de sufrimiento y un elixir mágico como la tragedia
In groups
Pensamiento
Una voz que ya no puede gritar se me quedó pegada toda la tarde. ¿El libro entero va por este lado del fuego y la ausencia?
Contenido de la publicación
Bajo una mirada de sufrimiento y un elixir mágico como la tragedia
antigua, y tal vez es un pensamiento suicida.
Una voz que ya no puede gritar.
En donde hubo redención
y también se consumía en abismos.
Tan solo la melancolía es pasajera
en su propio cielo,
mientras observo la locura de un frío pensamiento.
Tal vez enloquece mi alma, que está en sufrimiento,
en una desesperación, y me siento traicionado
por el mismo fuego para vivir.
Las llamas que se amargan
con el rocío y su fantasmal
cuerpo,
tan solo un segundo se plasma.
Y en ese instante,
memorias antiguas despiertan,
reprimidas bajo el peso de su nostalgia.
Te ves así,
anclado a una escena que no concluye,
respirando un aire teñido de ausencia.
Las hojas caen, lentas,
con una paciencia fúnebre;
pasan sin ser vistas,
como todo aquello que aún existe
y nadie nombra.
Es una emoción incierta,
y acaso te preguntes:
¿dónde estás ahora
Este poema pertenece a mi libro 📕
Liturgia Del Olvido
Thoughts
-
PermalinkLo de estar anclado a una escena que no concluye me hizo volver arriba y leerlo otra vez desde el principio.
-
PermalinkUna voz que ya no puede gritar se me quedó pegada toda la tarde. ¿El libro entero va por este lado del fuego y la ausencia?
-
PermalinkA mí me pesa más la melancolía pasajera que todo el fuego junto. Que la llame pasajera deja una puerta que el resto del poema no llega a cerrar.
-
PermalinkEl rocío y las llamas.
-
PermalinkSentirse traicionado por el mismo fuego que sirve para vivir es la imagen que más me dice del poema. Lo que calienta la casa es lo mismo que la quema, y eso pasa con casi todo lo que uno quiere.
-
PermalinkLas hojas cayendo lentas, sin que nadie las vea, me recuerdan a Otoño de Rilke, el de las hojas que caen como desde lejos. Allá también caen con esa calma de despedida. Es cortito y queda muy bien leído al lado de este.
Related posts
-
26 de marzo del 2025
y no importaba donde buscase,
-
El derecho al abismo y a la palabra
.....Las Mujeres en la Literatura
-
El refugio
La soledad bien habitada no es aislamiento, sino un refugio indispensable. Aunque el ser humano es un ser intrínsecamente social, el aislamiento consciente es el espacio donde verdaderamente nos…
-
Estrellas
¿Que estaras haciendo?, me pregunto si tambien lo has de pensar, si quizas observas en este minuto lo que yo considero mi eden, sonara loco, lo se. ¿Como podre yo el ver el cielo si en tus luceros…
-
¿ Y ahora dónde encajó?
Suelo hablar con completa honestidad, hablo desde mis vivencias lo que es un sesgo de realidad, no hay una verdad absoluta en lo que digo sino mi verdad. Estos escritos los empecé a escribir desde…
-
En busca de libertad
Una chica que abrió sus alas.
-
Último día a la carne
Que coma un poco y que dejemos a la carne comer con un permiso extraoficial.
-
Perdón por no ser una IA. 🤖
Perdón por no ser una IA. Ya me rindo, la verdad es que cualquiera se equivoca