Bajo una mirada de sufrimiento y un elixir mágico como la tragedia
antigua, y tal vez es un pensamiento suicida.
Una voz que ya no puede gritar.
En donde hubo redención
y también se consumía en abismos.
Tan solo la melancolía es pasajera
en su propio cielo,
mientras observo la locura de un frío pensamiento.
Tal vez enloquece mi alma, que está en sufrimiento,
en una desesperación, y me siento traicionado
por el mismo fuego para vivir.
Las llamas que se amargan
con el rocío y su fantasmal
cuerpo,
tan solo un segundo se plasma.
Y en ese instante,
memorias antiguas despiertan,
reprimidas bajo el peso de su nostalgia.
Te ves así,
anclado a una escena que no concluye,
respirando un aire teñido de ausencia.
Las hojas caen, lentas,
con una paciencia fúnebre;
pasan sin ser vistas,
como todo aquello que aún existe
y nadie nombra.
Es una emoción incierta,
y acaso te preguntes:
¿dónde estás ahora
Este poema pertenece a mi libro 📕
Liturgia Del Olvido