El sol no pide permiso para salir, debes borrar todo lo que te oprime, ese saco lleno de púas que amablemente te obsequio tu familia, todo un constructo para que paulatinamente pierdas el sentido de tu vida e identidad.
Debes dejar todo atrás, mientras te internas a un bosque lleno de vida, es ahí cuando vuelves a sentir el latido de tú corazón y en cada pulsión se integra la luz que siempre te perteneció.
Cada paso te guía al centro, adentro de tu mundo natural, sin mascaras, sin construcciones. Muchos pensaran que estás perdido, que es bobo adentrarse en la inmensidad del bosque, pero a mi parecer, es más bobo seguir repitiendo programaciones obsoletas dentro de mi.