Es de noche una vez mas, las pequeñas estrellas iluminan las calles, busco tu rostro entre los transeúntes nocturnos. Un dia mas sin escuchar tu voz.
Me dirijo hacia callejon aquel donde te vieron por última vez, con la esperanza de que el tiempo regrese y te encuentre alli sentado, esperando fielmente a tu cómplice, aquel ser que te alejo de mi lado.
Pasan las horas y las estrellas se van, poco a poco va amaneciendo; no hay de otra que volver al hogar y rezar para que me estes leyendo.