Nunca aprendí a tragarme las palabras, aceptar que el tono de voz me levantaras o que el respeto me lo faltaras
No fui lo que esperabas, ni lo que imaginabas. No agaché la mirada ante las actitudes que lastimaban
Conozco perfectamente cada uno de mis defectos y ser honesto no será uno de ellos
Si el respeto no es mutuo se pierden las emociones, las promesas se convierten en simples decepciones. Tampoco cambio mis convicciones por tus falsas condiciones.