De alzarse a los desesperos sin que te olvides de mí,
perjurio el don de alcohesto porque de ti no ha deshecho
ni más ni menos que alguna pequeña parte de un trecho
que habrá y que jura salvarse y para no verme feliz.
.
Sin daños contra terceros ni testigos protegidos.
Te pido, te hagas a un lado sin retrasar el convenio
de sernos dos extranjeros en cubiles separados;
el tuyo, hasta aquel extremo y el mío, lo más alejado.
.
No he de volver yo jamás a tropezar por desquició,
por más que siga derecho. Mi llano camino entero
recorreré a más me abstengo de devolverle a la faz
.
de todo lo que me guardo; de entre todo, suficiente.
Para escribirte, me atiene el súbito ardid que me cargo
buscándome una simiente hasta rendirme o sanar.