Cuéntame un susurro:
El que nadie conoce.
El que te eriza la piel.
El que escondes bajo la almohada.
Ese que aún no te atreves a nombrar.
Cuéntame un susurro:
El que nadie conoce.
El que te eriza la piel.
El que escondes bajo la almohada.
Ese que aún no te atreves a nombrar.
¿Ese que escondes bajo la almohada - es porque tiene poder o porque es demasiado tuyo?
le amaba. le amaba por su risa, por su forma de hablar y por su forma de expresarse. porque su brillo era único, calido y resplandeciente. le amaba porque en sus brazos los problemas se sentían…
Desearía estar contigo
Te mire y me pregunte si estaba bien Seguir con la dualidad de una incomodidad Pues tus luces neones cansaron mis ojos dañados por las horas expuestas Y las tontas ideas de mi mente escritas en un borrador intentando expresar lo de mi garganta se traga o vomita por miedo Viviendo en una sensación de asco continúo, viendo mi vientre diciendo que tardes en llegar Suplicando en cuencas de rosarios y cuadros de óleo planos Sin sombras ni contraste pues parece un desastre
¿Acaso por saber cómo iba a terminar no tenía derecho a sentir? Me pregunto tanto que ya no sé qué pensar. Aquella noche, bajo una luna tan hermosa y cercana que parecía que podíamos tocarla, juré…
No te quedaste...
Era un alma sin vida, caminando en total soledad. Mi corazón era una roca de hielo que no conocía la verdad, pues nunca supo lo que era amar.
Ninguno es él.
Me gustan los que se callan y me gusta lo que cantan