EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 63: El día del Superclásico
Los días pasaron rápidamente.
Durante toda la semana, los jugadores de Seiryu entrenaron al máximo.
Liam estaba constantemente corrigiendo pequeños detalles.
—¡No se apuren en buscar la pelota! —decía—. Primero miren quién tienen que marcar.
Los defensores comenzaron a entenderlo.
Haru miraba constantemente la posición de su rival.
Itsuki vigilaba al delantero.
Renji controlaba la banda.
Kaito observaba los movimientos del mediocampo.
Liam caminaba por la cancha mientras los jugadores practicaban.
—¡Si uno de ustedes deja el medio, ¿qué hacemos?
Sora respondió:
—¡El más cercano ocupa ese espacio!
—¡Exactamente!
Después Liam señaló a los delanteros.
—¡Y ustedes no se queden mirando la pelota! ¡Busquen los espacios!
Hiro y Yuto comenzaron a practicar sus movimientos.
Cada día Seiryu mejoraba.
Los pases eran más rápidos.
Las marcas eran más ordenadas.
Los jugadores comenzaban a entender cuándo presionar y cuándo esperar.
Liam no quería que jugaran solamente con esfuerzo.
Quería que pensaran como equipo.
Una semana después
Llegó finalmente el día.
El estadio estaba lleno.
Miles de personas habían llegado para ver el partido.
En las pantallas aparecía:
🔵 SEIRYU ACADEMY
VS
🔴 TENRYU ACADEMY
SUPERCLÁSICO DE DRAGONES
Los jugadores de Seiryu bajaron del autobús.
Daichi miró el estadio.
—Llegó el momento.
Hiro respiró profundamente.
—Después de toda esta semana...
Sora cerró los puños.
—Estamos preparados.
Liam bajó último.
Miró el estadio durante unos segundos.
No parecía nervioso.
Solo estaba concentrado.
Daichi se acercó.
—Liam.
—¿Sí?
—¿Qué hacemos cuando empiece?
Liam respondió:
—Lo que practicamos.
Miró a todos sus compañeros.
—No corran detrás de la pelota. Miren los espacios. Ayúdense entre ustedes y confíen en el compañero que tienen al lado.
Todos asintieron.
—¡SEIRYU! —gritó Hiro.
—¡¡¡SEIRYU!!!
Los jugadores entraron al vestuario.
Mientras tanto, en el otro lado del estadio, los jugadores de Tenryu también se preparaban.
Renjiro Tanaka ajustó sus guantes.
Shun Kisaragi observó el campo.
Hayato Okabe respiró profundamente.
Kazuki Amagi miró hacia las tribunas.
Todos estaban listos.
El árbitro llamó a los equipos.
—¡A la cancha!
Liam salió junto a sus compañeros.
El público comenzó a gritar.
Los dos equipos se colocaron en sus posiciones.
Liam miró hacia el otro lado.
Shun también lo observó.
El árbitro esperaba el reloj para empezar.
Faltaba 1 minuto para empezar.
El Superclásico de Dragones estaba a punto de comenzar.