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CAPITULO 22: THE UTY, PRIMERA PARTE

Lukutakinoku_Takuji
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Tras finalizar la batalla tanto Ark como Yuan, organizaron todo para partir rápidamente debido a el miedo de que más miembros de Ornir vinieran a por ellos al notar que su compañera Daumi no había…

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Tras finalizar la batalla tanto Ark como Yuan, organizaron todo para partir rápidamente debido a el miedo de que más miembros de Ornir vinieran a por ellos al notar que su compañera Daumi no había regresado. No tuvieron tiempo de saquear cadáveres, por lo que dejarían un gran botín atras de ellos que probablemente disfrutaría algún aventurero idiota.


Cómo salieron a toda prisa de Monte de la vid, el caballo de Lucy no poseía la montura, por lo que Ark tuvo que acercarse a uno de los caballos de los del gremio y quitarles una para ponérsela al suyo. En dicha acción, observo de reojo el rostro golpeado de Daumi y el cuerpo quemado de Yeicob ya que estaban cerca de él. Ark notó que ambos respiraban y que todavía seguían con vida, así que de él dependía si vivirían o no. Por un lado se desharía de una estúpida psicópata que lo mantuvo persiguiendo por un maldito colmillo, por el otro la chica desde un principio no lo quiso matar, simplemente quería que le dieran el colmillo y Ark nunca lo quiso entregar.


Su ser le susurraba muerte, su espíritu le decía vida. No sabía qué hacer y se debatía igual que las muchas veces. El creador esta vez no quiso intervenir, esperaba con ánimos la decisión del chico inútil que había elegido.


Pero Ark ya sabía lo que tenía que hacer, tantas alucinaciones ya le daban una idea de lo que verdaderamente era bueno.


— ¡Ark!— Gritó Yuan—  ¿Por qué tardas tanto? Apúrate.


Sin más, saca de su túnica el colmillo y lo parte con su espada en dos, en cuatro, en ocho, en dieciséis, luego suelta los restos al frente de Daumi para que cuando despertara supiera que aquel colmillo ya no existía y así los dejaran en paz, o bueno eso creía Ark. Pero antes de irse, tomó el logo de Ornir de la túnica y se lo llevó consigo.


— Ya voy—  Gritó mientras llevaba una silla de montar.


Cuando regresó y le puso la montura al caballo, le dijo fuertemente a Lucy — Súbete—  La chica obedeció sin reproche con miedo en sus ojos. Ark y Yuan cabestraron el caballo, avanzando ellos a pie.


***


El camino hacia The Uty fue despacio y sin complicación alguna. Ark y Yuan se ignoraban por completo, algo entre ellos dos ya no era lo mismo, seguían acompañándose, pero se sentía diferente. Lucy percibía este ambiente hostil desde los lomos de su animal.


Yuan estaba golpeado y muy adolorido, estaba cubierto su cuerpo por heridas de espadas. Su rostro estaba intacto, pero su mano derecha estaba muy perjudicada, había sido perforada y atravesada su carne por hilos, era sin duda un dolor agobiante tener caminos dentro de tu propia mano. Ark por el otro lado estaba completamente bien, no había sufrido ningún corte al igual que Lucy. Era este hecho lo que a Yuan más le molestaba, lastimarse al proteger una chica que resultó ser una mentirosa.


— Chicos ¿falta poco para llegar?—  preguntó Lucy dulcemente la mañana del tercer día de caminata.


— ¡Cállate maldita!—  dijo Yuan bruscamente — Es por tu culpa que estoy así, tuvimos que haberte abandonado desde un principio, haberte quitado el caballo y salir de ese pueblo sin ti—  Yuan se estaba desahogando con ella.


Ark no dijo nada, esta vez si empezaba a estar de acuerdo con Yuan.


— No es mi culpa de que los persiguieran esos tipos, ustedes se lo buscaron.


— ¡Cállate Lucy!—  Gritó Ark—  Yuan tiene razón.


— ¿Qué?—  Dijo sutilmente casi como para sí misma, tras ver que su aparente amigo no estaba de su lado.


— Si hubiéramos sabido que eras una espía de otro reino, nunca te hubiéramos ayudado. Confié en ti y resultaste ser una mentirosa. Tu no tienes derecho a culpar a nadie, eres una escoria al igual que nosotros—  Ark suspiró para calmarse un poco—  Pero tenemos un trato contigo de llevarte a The Uty, de ahí te protegeremos hasta que consigas un barco que te lleve hacia tu reino. De resto no esperes más de nosotros.

 

— Está bien—  Contesta algo enojada.


Yuan se sentía aliviado de que su amigo no estaba tan loco como se lo imaginaba y que él todavía tenía algo de razón.


Fue en esa misma tarde cuando vieron a lo lejos la ciudad portuaria de The Uty, una ciudad que se extendía por gran parte de la costa. Sus casas, mercados y edificios, fueron construidos casi la mayoría de cara al mar, sin profundizar demasiado en el interior del Reino. Era como ver una gran línea carente de anchura expandirse por todo el litoral. Incluso desde donde estaban, se podían observar las grúas del puerto que se utilizaban para descargar la mercancía de los barcos que llegaban a la ciudad. Era algo raro de ver, porque no había nada parecido a eso.


Lucy quiso decir algo, pero no habló nada, tenía miedo de las reacciones que sus cuidadores pudieran tomar en repercusión por hablar.


The Uty era como cualquier ciudad del reino; cada habitante tenía la cara de muerto viviente que sólo cumplen una rutina frustrante y triste todos los días de su vida. Las calles limpias, empedradas y lujosas, siendo muy cómodas para el tránsito, ocultaban las porquerías de quienes las hacían y gestionaban. En el aire, había un ligero olor a pescados y mariscos, que se iba intensificando cada vez que se acercaban a la costa. Las casas eran lujosas, grandes y de buen material, siendo cada una de ellas comparables a una mansión donde vivían pobres en cada habitación. La ciudad superaba a Rimbrin en temas de construcción urbana, pues casi nunca veías casas tan pobretonas como se solían encontrar en la gran capital. The Uty no era lo suficientemente grande como para igualar a Rimbrin, pero su poder económico superaba a los de su hermana, siendo la ciudad con más ingreso per capital del Reino debido al puerto internacional que conectaba a Ahet-Mit con demás naciones del oriente y nororiente.


Lucy se maravillaba tras observar todo a su alrededor. En su estancia en Rimbrin, las únicas veces que podía ver algo igual eran en el centro, en el distrito militar o en la parte norte de la ciudad donde estaba el palacio y los barrios de los nobles.


Ella quería decir algo, expresar los sentimientos que le causaba ver una ciudad parecida a su hogar. Ark lo notó y decidió hablarle.


— Este lugar es hermoso ¿no?


Lucy no sabía qué responder, tenía miedo que sus palabras hicieran enojar a Yuan.


— Si...— Respondió vagamente.


— Esta avenida si que está muy limpia, se compara casi con las de Rimbrin y no están tan transitadas como las de Timitry, es un equilibrio perfecto.


Las palabras de Ark se sentían sinceras y muy calmadas, era como escuchar una invitación a iniciar una conversación sin prejuicios.


— Tienes razón, sus avenidas están limpias al igual que sus calles, nada que ver con Monte de la Vid. Esta ciudad me recuerda a Dout-off es casi igual, el mismo estilo de casas, el mismo olor a mariscos, aunque la gente no se viste igual a los de mi reino.


— ¿Será que el puerto será igual de bello?—  preguntó Ark—  Nunca he visto un barco y me gustaría hacerlo.


— No son la gran cosa, simplemente son trozos de madera que flotan, nada del otro mundo.


Yuan que estaba escuchando la conversación, se sentía ignorado y abandonado por su amigo, ya que no fue con él que inició una charla como solían hacerlo. Sentimientos que nunca había experimentado lo llenaban, ya no entendía quien era Ark, ya no entendía quién era él para su amigo. Empezó a dudar si seguir siguiéndolo o no. Las razones por lo que nunca se había separado de él, era porque entendía que solo no llegaría a ningún lado, todas las personas necesitan compañía para sobrevivir, y los que no la necesitaban, prontamente iban a experimentar el deseo de estar con alguien, no de manera romántica, sino de amistad. Por lo que se empezó a debatir por dentro las palabras que dijo Rebeca, comenzó a creerlas.


Una persona comenzó a prender los faroles debido a que la oscuridad comenzaba a llegar.


— Bueno será mejor que busquemos una posada donde pasar la noche—  Dijo Ark


— Si, pero yo elijo en qué posada quedarnos, no volveré a pisar un lugar tan horrible como al que me hiciste ir.


«Concuerdo plenamente con ella. Tu amada no puede quedarse en cualquier porquería, a menos que tu estés a su lado, ahí sí podríamos debatirlo»


— Está bien, te seguimos.


***


Los tres caminaron por la avenida hasta llegar a un gran edificio de tres pisos que ocupaba la mitad de una cuadra.


— Este si es un buen lugar donde dormir.


Hombres bien vestidos pasaban a sus alrededores entrando y saliendo del edificio. Carrozas empujadas por hermosos caballos se encontraban parqueadas esperando a sus pasajeros. Este lugar era efectivamente un lugar donde podría dormir una noble de un reino, pero la cuestión es que Lucy no tenía manera de demostrar que efectivamente era una noble, porque sus ropas eran iguales a todas las de las demás mujeres pobres de la ciudad y encima había dejado todo su dinero en Monte de la Vid por la persecución.


-¿Y cómo piensas pagarlo si no tienes dinero? Eso se ve muy caro.


— Eh...—  Lucy se dió cuenta de la situación en la que estaba. Había pasado por alto que no llevaba nada con ella, solo sus cuadernos y su varita.


— Tendremos que buscar algo más económico, te guste o no.


Ark cabestrea el caballo alejándose del lugar, mientras Lucy  pataleaba y hacía un berrinche por no quedarse una noche donde ella quería.


"¿Por qué te quejas tanto Maldita niña?" Pensó Yuan mientras la observaba con rabia. Se notaba que estaba cansado de acompañarla.


***


A eso de las 7 de la noche llegaron a otro lugar de estadía, el cual se veía muy humilde. La posada estaba hecha de bahareque, tenía un techo de lámina el cual estaba oxidado, además de que tenía una parte de la pared tapada con tablones. Los caballos no estaban en un establo, sino que los amarraban cerca de la posada por lo que había un olor un tanto grotesco cerca de la entrada.


— No puede ser ¿Porque otra vez a mi?—  Dijo Lucy muy triste—  Voy hacer que me hagan una estatua en el palacio por mi sacrificio.


Dentro de la posada no cambiaba mucho a cualquier otra; aventureros, comerciantes y una que otra persona común. Algunos bebían, otros comían, pero era raro verlos borrachos ya que para eso estaban las tabernas.


Lucy entró en medio de Ark y Yuan para evitar que la vieran y surgiera lo mismo que en Monte de la Vid. Una señora de unos 65 años un tanto flaca y con su cabello cortado hasta los hombros los recibió, su rostro parecía ser muy amable y fácil de confiar.


— Buenas tardes buscamos tres habitaciones—  Dijo Ark.


— Claro que sí—  Respondió la señora—  ¿Para cuanto tiempo?


— Una sola noche.


Mientras Ark hablaba con la señora, uno de los hombres que yacía sentado en una de las mesas de la posada vio a Lucy y despertó en él un instinto animal. Pequeña, delgada, cabellos dorados, un rostro tímido y bien cuidado era todo el paraíso para aquel hombre. Se lambia sus labios con la lengua al observarla con más ímpetu "¡Que chica tan linda!". Cuando Lucy subió por las escaleras acompañada por Ark y Yuan no dudó en seguirlos. Ya tenía planeado pasar con ella esta noche, solo tenía que taparle la boca  para que no gritara y salir de la posada apenas acabara de hacer lo suyo, muy fácil si ella no dormía acompañada. "Si que gozare ¿Será virgen? Espero que si" Pensaba mientras observaba a los tres caminar por un corredor y con su mirada fija en el trasero de la chica.


Ark abrió un cuarto donde entró después de despedirse de Yuan y Lucy.


Yuan avanzó un poco y se metió en otro.


Ahora Lucy estaba sola, servida en bandeja de plata para disfrutarla al máximo. El hombre imaginaba en su retorcida mente todo lo que podía hacerle a ella, pero se desanimaba al recordar que no podría hacerlo todo en una sola noche y que solo sería un rato de cinco minutos o incluso menos. Cuando vio que entró en una habitación, evitó que cerrara la puerta y entró detrás de ella con un rostro morboso.


Pero ey,  nos estamos apresurando al desenlace, por ahora hablaré de lo que Ark pasó.


Tras meterse en el cuarto no pensó en nada malo. Estaba cansado y un tanto exhausto, por lo que lo primero que hizo fue tirar la funda de la espada en la cama y luego dejarse caer a los suaves cojines.


«¿Ya te vas a dormir?» Preguntó Canaly tras aparecer y acariciar su espalda.


— Creo que sí, necesito descansar un poco luego de lo que sucedió, no pude dormir en las noches por el miedo a que los de Ornir aparecieran y me mataran.


«Te dije que descansaras, que yo vigilaba»


— Lo intenté pero no pude, supongo que es el instinto, ahora que estoy más relajado debería de dormir.


«¿Tu quieres proteger a Lucy verdad?»


— Creo que sí ¿Por qué la pregunta?


«Un tipo feo y sudado la estaba viendo muy morbosamente deberías de chequear si estará bien»


— Que se cuide sola, ya la protegí contra los de Ornir y Volto.


«Te estabas protegiendo a ti, no a ella»


— Que cansona eres, esta bien si así me dejas en paz lo haré, iré a darle un vistazo.


Ark tomó la funda y se la puso, seguidamente salió de la habitación y fue donde Lucy. Estaba cansado por lo que no pensaba con claridad, su cabello lo tenía despelucado, pero como lo tenía bajo casi no se notaba, además tenía los ojos entre cerrados y parecía ser un muerto viviente, más eso no importaba, porque se despertó por completo al ver la puerta de Lucy todavía medio abierta.


Lucy por su parte había entrado preparada para descansar, aquel sitio aunque por fuera se viera feo, resultaba ser un tanto acogedor, había una cama y una mesita de noche en donde guardar algunas cosas. Dejó lo que tenía en el suelo y comenzó a desvestirse para estar un poco más cómoda.


— Uy que rico

Escuchó detrás de ella. Obviamente se asustó y trató de darse la vuelta, pero no alcanzó, porque rápidamente aquel hombre la había tomado de sus caderas para luego tapar su boca. Estaba aterrada, sus ojos lo mostraban, el temblor de su cuerpo lo confirmaba.


— Haré que la pases muy bien.


El hombre le puso una mordaza en su boca para que no hablara, luego la tiró con violencia a la cama y se subió encima de ella. Lucy le mostraba ojos suplicantes para que no le hiciera nada, pero el resultado fue todo lo contrario.


— Así me gusta que me vean, aunque no lo hagas tanto, harás que me venga rápido


Empezó a quitarse la camisa, para luego lamerle el rostro. Sus manos comenzaron a bajar lentamente del rostro, hacia sus pechos, para seguir con sus muslos y llegar hasta la entrepierna, donde estaba listo para meter sus dedos dentro de ella.


Lo bueno fue que aquel tormento no duraría para siempre y Ark con su espada degolló al tipo haciendo que sangre salpicara al rostro de Lucy.


El cuerpo muerto del violador cayó al suelo.


«!Ay Ark¡ no me gusta que me salpiques de sangre asquerosa, tienes una daga en tu cintura, utiliza eso en vez de a mi para matar a este tipo»


— ¿Estás bien?—  preguntó Ark al ver el rostro aterrado de Lucy.


La chica no respondió y en vez de eso se abalanzó sobre él para abrazarlo fuertemente.


— Gracias—  Lucy comienza a llorar—  Muchas gracias.


«Oye chiquilla, él es mío y tienes que pedirme permiso para abrazarlo»


— Tranquila, todo está bien— Ark comienza a acariciarle la cabeza—  Nadie te hará nada.


Lucy comenzó a sollozar en su pecho de la misma forma que él lo hacía con Canaly cuando estaba desesperado y agobiado.


Así pasaron un largo rato sin que Lucy se apartará ni un centímetro de Ark que ya empezaba a cansarse.


— Lucy, ya se está haciendo tarde y quiero descansar un poco.


— Duerme conmigo—  Dijo sin más—  No me sentiré segura si no te tengo cerca.


«¡Que! Podre haberlo incitado para que te protegiera, pero no permitiré que te acuestes con él, ese derecho está reservado solo para mi»


— No creo que sea lo correcto, tienes tu habitación y solo tienes que cerrarla con seguro para que nadie más entre.


— Por favor—  Lucy lo apretaba con más fuerza, incluso su tono era de un rogar desgarrador.


Vamos Ark ningún hombre dejaría que una mujer le ruegue de esa manera, no seas tan miserable.


— Está bien.


«Dejaré que duermas junto a ella, pero si se te ocurre hacerle algo, te la verás conmigo» Los ojos de Canaly brotaban fuego, enserio que estaba enojada y que no quería que su amado estuviera en la cama de otra mujer que no fuera ella.


Lucy se apartó lentamente de Ark, mientras que a él se le notaba un cierto nerviosismo.


Ark se quito la funda de la espada y la puso en la cabecera de la cama, luego se quito su túnica y la puso de igual forma en la cabecera, quedando solo con su buso negro de manga larga. No quiso quitarse los pantalones por respeto a Lucy. Luego tiró el cadáver por la ventana.


Se acostó en la cama esperando a que Lucy hiciera algo, pero no hubo nada entre ambos. La chica simplemente tras ver que Ark se había quedado, le dio la espalda y se quedó dormida. Estaba segura, estaba tranquila, pues confiaba en él y sabía que no le haría nada.


Ella había visto en Ark algo que nunca vio en su estadía por el reino, experimentó en él lo más hermoso y profundo de una persona. Vio humanidad, una humanidad capaz de matar, pero también de proteger y de cuidar, de servir a alguien sin razón aparente, de ver gracia en los ojos de una mentirosa.


***


El día siguiente llegó y Ark se levantó a las seis de la mañana para salir del cuarto de Lucy.


Yuan no pudo descansar bien. La mayor parte de la noche se la paso pensando el porque el cambio tan repentino de Ark ¿Acaso ese encuentro tan cercano con la muerte cuando enfrentaron al profeta de la santa divinidad lo había cambiado? ¿O simplemente era una etapa más del asesino sombrío que era? Sabía que Ark casi perdía la cordura en Lino Blanco, por lo que sus acciones de ahora también podrían ser causadas por su desequilibrio mental. Sentía que no estaba viendo la perspectiva general y que si no lograba ponerse a la misma sintonía que Ark podría dejarlo atrás.


¿Pero cuál era esta sintonía? ¿Ayudar a quien lo necesitaba? Eso ya no tenía lógica cuando Ark dejó morir a Rebeca ¿Matar a quien ve que hace mal? Tendría que matar entonces a todo el Reino. Si Ark seguía así de estúpido tendría que abandonarlo y eso era algo que no quería hacer.


Salió de su cuarto a eso de las seis de la mañana, quería estar preparado para partir en cualquier momento, lo que no esperaba era ver a Ark salir de la habitación de Lucy. Los dos cruzaron miradas. Yuan le reprochó con los ojos.


Ambos se quedaron quietos observándose mutuamente. Ark estaba inmovil sin saber que decir, una gota de sudor bajó por su rostro. 


«No creas que mi amado se va a acostar con cualquier mujer que conoce, él no es así» Dijo Canaly avergonzada como si fuera ella la que fue atrapada.


Yuan siguió de largo sin ponerle cuidado a su amigo.


— ¡Awg!— 


Ark estaba un tanto frustrado al ver la cara de Yuan.


«¿Por qué te pones así? Parece como si él fuera tu novio y estuviera celoso de que estés con otra»


— ¿Qué? No es eso, es que está disgustado porque... porque... Quien sabe, de seguro era él quien quería con Lucy, aunque no pasó nada con ella.


«Y no iba a pasar, te lo hubiera impedido. Hmph.»


***


Después de que los tres se despertaron, tuvieron que salir de la posada sin llamar mucho la atención, debido al alboroto que se había causado en las calles por el cuerpo muerto de un violador inepto. Murmullos por aquí, murmullos por halla, algunos decían que se suicido, otros que estaba muy borracho y confundió la ventana con la puerta de su habitación, incluso se planteaba un asesinato, pero lo desestimaron de inmediato porque al parecer, era un hombre muy hábil con la espada que no se iba a dejar matar tan fácilmente.


Caminaron por las calles ya que el caballo se les había olvidado y seguían sin acordarse. Lucy y Ark estaban adelante hablando de cosas triviales como las historias del Reino, mientras que Yuan los observaba atrás resentido de que una chica salida de la nada, tuviera una relación tan cercana con su amigo de toda la vida. Algo le incomodaba pero no quería decirlo.


— Y es por eso que The Uty se unió voluntariamente al Reino de Ahet-Mit


— Oh ya veo, suena interesante lo que dices—  Una leve sonrisa salía del rostro de Ark.


"No entiendo que te sucede, has cambiado bastante que ya no te puedo reconocer. Ayudas a quien te lo pida sin importar las consecuencias ¿Algo te impulsa realmente o simplemente utilizas la farsa del creador para tener un motivo? Te has vuelto tan... ¿Bueno? Pero eso no tiene sentido, dejaste morir a alguien que te amaba, ni siquiera sabes lo que haces. Estás perdido y sin rumbo, si te sigo siguiendo es obvio que terminare muerto a tu lado, por favor Ark, reacciona de una buena vez, mata a esa muchacha y huye a las sombras como lo solías hacer, acaba con todos los que se entrometen en nuestras vidas, demuéstrame que ahí está ese tipo capaz de sobrevivir en los rincones más oscuros"


Siguieron por aquella calle que atravesaba todas las avenidas hasta llegar al puerto donde el olor a mar y mariscos se incrementó bastante.


Allí en los astilleros de The Uty, cientos y cientos de barcos se alineaban en una sola hilera con algunas curvas por la geografía del litoral. Esos barcos estaban llenos de mercancía las cuales descargaban con fuerza humana bruta y ayuda de maquinaria. otros pocos barcos estaban siendo llenados de productos nacionales para exportar.


— Vaya, este puerto si que es enorme—  Dijo Lucy mientras observaba con una sonrisa la gran cantidad de barcos—  Nunca había visto algo igual. Creo que es incluso tres veces más grande que Dout-Off, es sorprendente.


Ark por su parte estaba exhorto mirando los barcos. Desde pequeño había escuchado hablar de estas cosas a los pocos aventureros y comerciantes que llegaban a La hoja marchita, por lo que siempre quiso ver uno y al fin tenía la oportunidad de hacerlo.


«¿Qué te pasa Ark? ¿Nunca habías visto uno?» Preguntó Canaly dulcemente.


— Que hermosas son las cosas que puede hacer la astucia humana—  Estaba feliz de cumplir uno de los pocos sueños que tenía.


— A lo que vinimos—  Dijo yuan de la nada rompiendo las emociones de Lucy y Ark—  Tenemos que buscar un barco para que Lucy se vaya a su reino.


Yuan miró a su alrededor y vio a un mugroso chico caminando tranquilamente


— Oye tu ¿Sabes donde hay un barco que parta para Dout-off?


— Cuatro atraques más allá hay uno amigo.


— Muchas gracias.


El chico no se fue, sino que se quedó parado al frente de Yuan esperando algo.


— ¿Qué quieres?


El chico entonces golpea su dedo índice con la palma de la mano pidiendo dinero


— Ah, entiendo— 


Yuan sujeta al chico de la camisa y le da un golpe en el rostro tan fuerte que lo hace llorar y correr despavorido.

— ¿Qué le sucede?—  preguntó Lucy al ver lo que hizo.


— No se—  Responde Ark.


— Bueno, ya sabemos donde está el barco, vamos rápido para que te vayas, no nos gustan las despedidas largas, así que no pienses que nos abrazaremos y haremos esas cosas.


— Ninguna chica querría hacer eso contigo.


Yuan se sintió ofendido por esas palabras, lo que lo puso a la defensiva.


— Vuelve a decir eso pequeña mocosa—  Yuan se acerca con violencia donde Lucy, en sus ojos se notaba que quería lastimarla


Ark intervino y se puso en medio de ambos, pero Yuan no quiso parar y tuvo que sujetarlo.


— Como te atreves a responderle así a alguien que te defendió—  Yuan se da cuenta de que Ark no lo dejó avanzar y lo voltea a ver con indignación—  ¿y tu por que la proteges? Ponte de mi lado.


— Cálmate un poco.


— Tu no me protegiste, el que lo hizo fue Ark, tu lo único que hiciste fue obedecerlo porque es lo único que haces bien—  Lucy también se había enojado y estaba lanzando comentarios hirientes con tal de enfurecer a Yuan.


— Ahora sí te voy a matar. Suéltame Ark.


Los dos forcejearon un poco hasta que Ark logró empujarlo.


— Ya cálmate—  Le dice de manera lenta y fría.


Yuan se quedó callado y enojado porque su amigo no lo quiso apoyar ni defender. Algo comenzaba a romperse en su interior y Ark solo lo aceleraba. Una relación de años empezaba a colapsar debido a que uno de ellos empezó a estar bajo la influencia del Creador, mientras que el otro comenzaba a perderse en su propio odio hacia el mundo.


Avanzaron en silencio. Lucy estaba al lado de Ark sabiendo que él la iba a proteger, mientras que Yuan estaba detrás de ellos con una gran irritación.


El barco hacia Dout-off parecía ser un barco mercante, ya que no contaba con ningún tipo de cañones, además que era un tanto pequeño y aerodinámico para aprovechar con mayor ímpetu el viento y las corrientes marinas.


— ¿Es este? Se ve un poco vulgar para mi.


— Es lo que hay—  Respondió Ark—  Déjenme preguntar si te pueden llevar, ustedes dos quédense aquí y no hagan nada.


Ark se subió al barco sin ningún inconveniente, pero cuando ya estaba a bordo, la cantidad de personas yendo y viniendo mientras cargaban cajas, hizo que tropezaran unos cuantos marineros, dañando la eficacia del trabajo.


— Usted no es un hombre de mar—  Dijo un tipo flaco con harapos negros y un sombrero con un corte de espada en la mitad, además de que tenía un agujero en uno de sus dientes.


— No señor, estoy buscando al capitán de este barco para pedirle un encargo.


— ¿Qué es lo que quiere?—  Dijo el capitán (Que era el mismo tipo) mientras se reclinaba en una de las barandillas que había cerca del timón.


— ¿Usted es el capitán?


— Sí señor.


— ¿Ve usted esa chica de allí? Ella quiere ir hacia Dout-off.


— Ah ya entiendo, quiere que la lleve hasta allí, pues la veo difícil—  El capitán deja su cómoda posición y baja las escaleras para acercarse a Ark—  Mis hombres estarán  20 días en la mar sin ninguna chica que los consuele, será complicado protegerla de tantos simios cachondos, pero podré hacerlo si recibo una buena paga.


Ark suspira


— Tiene usted razón


Su mano derecha se dirige hacia uno de los bolsillos de su túnica. El capitán comienza a emocionarse, lo que no se esperaba, era que lo que Ark sacará, fuera el símbolo del gremio de Ornir.


Ark se acerca más y le entrega el símbolo—  Creo que con esto será suficiente ¿verdad?


La cara del capitán cambió por completo, pasó de gusto a disgusto casi al instante.


— Pero necesito que haga algo extra por mi capitán, no la lleve a Dout-off, en vez de ahí, llévela al puerto más lejano y déjela ahí.


— Si lo hago ¿Ornir no me hará nada?


— Exacto, solo que ella debe de creer que la llevan a ese lugar. Eso sí, si la llegan a tocar, tendrán consecuencias muy duras usted y su tripulación.


El capitán le da un pequeño vistazo a la chica.


— Dígale que zarpamos en dos horas.


— Sabía que con eso bastaría, que tenga un buen viaje—  Ark le quita el símbolo y lo guarda nuevamente dentro de su túnica.


Ark camina lentamente con las manos guardadas en los bolsillos de su túnica. El aura que desprendía a su alrededor le causó terror al capitán que incluso llegó a pensar que era la muerte misma quien le había hablado.


«Te ves muy irresistible cuando te pones así. Me derrito» Canaly se había puesto coqueta «Deberías de hacer esto más seguido, aunque mandar a Lucy lejos de su hogar si que es algo imperdonable, es lo único que te reprocho, pero buen, es tu deber proteger este reino»


Después de bajarse del barco caminó donde estaban Lucy y Yuan que no se estaban viendo y cada quien estaba por su lado dándose la espalda.


— ¿Qué pasó?—  Pregunto Lucy.


— Que te subas rápido, zarpa en dos horas.


— Genial, por fin podré regresar a mi Reino.


— Para que digas todo lo que descubriste y así vengan a matarnos a todos—  Dijo Yuan sutilmente como un comentario pasivo agresivo que solo susurras para molestar.


Lucy lo escuchó perfectamente, pero no dijo nada, solo lo ignoró y siguió su charla con Ark.


— ¿Qué fue lo que le dijiste?


— Que te protegiera.


— ¿De que?


— De que su tripulación no te viole.


— ¡Qué!—  Dice indignada.


— Tranquila, no te va a pasar nada.


— Eso espero.


— Hasta aquí te acompañamos, ya lo demás depende de ti, cuídate.


— Gracias por todo—  Lucy lo abraza fuertemente, Ark corresponde al abrazo.


«Oye idiota no la abraces tan apasionadamente, sigo aquí»


Yuan lo miraba con despreció, pero no hizo nada.


Al tiempo los dos desaparecen por una de las calles sin mirar atrás. Se pusieron las capuchas con estilo de águila y avanzaron por medio de la gente. Lucy los observaba mientras se alejaba. Sentía felicidad porque al fin volvía a su pueblo, pero también cierta tristeza, al despedirse de un hombre que le mostró lo bello de ser humano en un reino de monstruos.


— ¿Estás seguro de lo que hiciste Ark?—  preguntó Yuan con cierta inseguridad por las acciones de su amigo.


— Si, tu no te preocupes, al final de cuentas no llegará a Dout-off, le dije al capitán que la dejara en otro lado, por lo que tardará bastante en llegar a su reino.


— ¿Enserio le hiciste eso?


— No iba a permitir que se fuera así nada más—  Contestó con una pequeña sonrisa en su rostro.


— ¿Pero eso de que sirve? Tarde o temprano llegará a su reino y dirá todo lo que vio.


— Tienes razón, pero Ahet-Mit tendrá un casus belli para atacarlos—  Ark saca de su túnica el diario de Lucy junto con otro libro más—  Si nos enteramos de que las relaciones entre el Reino de Farez se va tornando sería, podremos dejar esto en uno de los cuarteles y listo.


— ¿Planeaste todo eso en contra de la muchacha con la que te acostaste hace una noche? Si que sigues siendo un arrastrado que se aprovecha de todos.


«Ark en ningún momento se acostó con esa chica, yo no se lo permití, así que mide tus palabras amigo de mi amado»


— No me acosté con ella.


— Si, si, como tu digas, ¿Esta vez si duraste mucho o la volviste a dejar alborotada?


— No responderé eso—  dijo Ark con vergüenza.


— Lo volviste hacer—  Yuan se reía pícaramente.


***


Sin nada más que hacer, sin un objetivo claro ni ningunas ganas de trabajar, decidieron caminar por la ciudad de The Uty esperando encontrar algo interesante.


Todos los lugares donde pasaban tenían construcciones majestuosas y masivas, cantidades de mansiones pegadas una a la otra, parques públicos con estatuas de grandes personas que ni Ark ni Yuan conocían o habían escuchado de ellas. Cúpulas de grandes iglesias se alzaban en lo alto por lo que era fácil de ver.


El alba golpeaba con fuerza el día en la ciudad, más su impacto no era fuerte, sino más bien cálido.  Las aguas frías del sur del mundo llegaban y chocaban con las del norte, provocando brisas que de vez en cuando pasaban con cierta voracidad, por lo que este lugar era perfecto para aquellos profetas de viento que buscaban mejorar en este elemento.


«Esta ciudad si que es encantadora, sigue siendo igual de linda desde que me fui, aunque creció demasiado hacia los lados, lo cual es curioso ¿No te parece Ark? Oye Ark, ¿por qué no me contestas? Te estoy hablando, Ark, ponme atención, no me ignores, ¡Ark!»


Obviamente Ark no le iba a contestar. Que pena es ponerte hablar solo en medio de las personas, van a creer que estás loco. ¿Cierto evangelista? ¿Evangelista...? contéstame carajo, van a decir que eres un invento de mi imaginación y que solo te utilizo como un ente ficticio que me ayuda a romper la cuarta pared para no sentirme solo mientras escribo.


Estás bien loco Takuji. Deja el show y ponte a escribir más bien.


Un fuerte y agradable olor a pescado fue traído por aquellas brisas, acariciando por leves momentos las narices de Ark y Yuan.


— Mmm, ¿hueles eso?—  Pregunto Yuan—  Es como pescado asado, pero no de ese que encontrábamos en las tiendas de La Hoja Marchita, este huele diferente, se percibe único.


— Yo también lo huelo, como que proviene de ahí.


Ark señala una casa hecha de madera de roble con un letrero que decía "Asaderos de carne la pulga"


Ambos caminaron atontados por el estímulo agradable que ejercía la carne sobre ellos.


Cuando entraron conocieron por primera vez en sus vidas lo que era ver a personas felices por comer un plato que literalmente se veía divino. Todo el lugar se veía alegre y muy diferente al ambiente habitual del Reino; Las personas arrancaban con voracidad las carnes de res y de pescado en las mesas mientras se les dibujaba una amplia sonrisa en cada bocado. Familias totalmente unidas tomando en una sola mesa una especie de caldo de pescado, y otras devorando literalmente una vaca entera.


— Hola buenos días—  Dijo una linda chica vestida de camarera con una sonrisa en el rostro—  ¿Van a pedir algo?


— Este... Hemos olido una especie de pescado asado acompañado por muchas especias unas cuadras arriba de aquí—  Respondió Yuan apenado mientras se rascaba con su mano detrás de su cabeza.


— Jajaja— Rió sutilmente la muchacha—  Es nuestro pescado especial “Don Julio”, si quieren uno se los voy a traer, pero primero siéntense en una mesa por favor—  El rostro de la muchacha era dulce y encantador, muy típico en todo Ahet-Mit, ya que con eso al menos evitabas algunos problemas, no todos, pero algunos si.


Ark y Yuan se sentaron en una mesa pegada a una ventana emocionados por lo que venía. A su alrededor pasaban meseros y meseras cargando platos llenos de lomos, piernas, costillas, etc hacia las mesas, luego esos mismos meseros volvían a pasar pero llevando huesos. Solo ver esto se les hacía agua la boca.


— Una pregunta—  Dijo Yuan.


— Pregunté—  Respondió Ark.


— ¿Cómo le vamos hacer para pagar? Yo no tengo dinero.


— Yo si, Lucy me devolvió el pascal de oro que utilice para pagar la posada de Monte de la Vid.


— Mierda, tuve que haber aceptado esa moneda en vez de devolvérsela.


— Si, pero tenías que ponerte malhumorado y enojado con ella.


— Me lastimaron por protegerla, es normal que me ponga así.


— Ese no es el motivo, tú ya estabas así desde que notaste que a ella los hombres se les insinuaban y se ponían violentos con tal de acostarse con ella.


— No iba a arriesgar mi vida por una chica que conocí hace 11 días, tú en cambio si lo hiciste, lo cual me confunde, porque ni siquiera quisiste ayudar a Rebeca que clamaba con sus ojos para que la salvarás de la muerte.


— Ya no hablemos de esto, ya todo paso.


— Eso espero.


La chica que los atendió al inicio llegó con un pescado de un tamaño descomunal — Aquí tienen—  Dijo con una sonrisa—  Este es el suruní—  Descargó el pescado en la mesa—  Es el rey del río de la Parca, espero que lo disfruten.


Los ojos de Ark y Yuan se centraron en el pescado, nada más a su alrededor importaba, sólo aquel momento entre ese hermoso ejemplar que tenían al frente. Sus pupilas brillaban de emoción, la baba salía de sus bocas y su mente les clamaba con furia "Comamos". Cada uno tomó un tenedor y cortaron un pequeño trozo del pescado para luego llevarlo lentamente hacia sus bocas. Lo mascaron, la carne era suave y tierna, su sabor firme, lleno de mezclas espectaculares.


— Delicioso—  Dijo yuan


— Majestuoso—  Complementó Ark


— Me alegra que les haya encantado, sería un pascal de oro.


Yuan la mira con un rostro desilusionado—  Al menos déjanos disfrutarlo primero.


— Políticas del asadero.


— Ya te lo doy


Yuan golpea con el codo a Ark, para luego seguir comiendo con intensidad el pescado.


— Oye pero te lo vas acabar todo de golpe—  Alegó—  Ya te lo doy. Espera ¿Dijiste un pascal de oro? ¿Tan costoso es este pescado?


— Sip, pero yo creo sinceramente que lo vale.


— Tienes razón en eso, tómalo—  Ark deja caer en las manos de la muchacha un pascal de oro.


— Muchas gracias, que lo disfruten.


Una hora después devorando el pescado, Ark y Yuan quedaron completamente saciados, pero habían perdido la batalla, pues todavía quedaba la mitad de la comida, así que le pidieron amablemente a la camarera que les empacara el resto para llevar.


Al cabo de un rato los dos salieron del lugar caminando lentamente como si los llevara el viento, estaban tan llenos, que incluso les dolía respirar. Nunca en la vida habían comido tanta deliciosa comida, estaban tan llenos que incluso el sueño les susurraba al oído.


— No puedo más.


Yuan estaba al borde del colapso.


— Yo tampoco puedo, ni siquiera tengo ganas de caminar.


Los dos caen al suelo de la calle y se acuestan apoyando sus cabezas contra una pared. Parecían mendigos pidiendo dinero, solo que muy bien alimentados y limpios. Tenían los ojos cerrados porque al parecer, se estaban quedando dormidos. Una pareja pasó al lado de ellos y como sus piernas estaban estiradas, el hombre se tropezó con Ark.


— ¿Oye qué haces tirado ahí en el suelo? Levántate idiota—  El tipo procede a darle un puntapié.


«Imbécil cómo te atreves a golpear a mi amado, será mejor que te largues si no quieres que...»


Ark no responde, estaba muy cansado como para pelear.


— Déjalo, debe de estar borracho, además mira tiene una espada en su espalda, puede que nos haga algo—  Dijo la chica controlando a su novio.


«Así es, hazle caso a tu noviecita o si no, te haré pagar tu impertinencia»


— ¿Y si nos vamos a algún lado? Dormir en la calle me parece peligroso, nos pueden robar—  Dijo Yuan con pesadez.


— Tienes razón, pero no tenemos dinero para quedarnos en una posada, lo gaste todo en ese pescado—  Respondió de igual forma.


— No tuvimos que gastarlo todo en este pescado, aunque estaba tan rico, nah, valió la pena.


— Tuche.


Los dos se relajaron por un buen tiempo.


—Vamos para la playa, allí no tendremos que pagar nada y podremos descansar tranquilamente.


Ark se levanta y ayuda a Yuan a ponerse de pie.


— Pero está muy lejos y toca caminar mucho, quedémonos aquí que al menos esta cómoda la pared—  Dijo volviéndose a acostar


— Vamos


Ark lo jala de la túnica y lo arrastra.


— Esta bienTras finalizar la batalla tanto Ark como Yuan, organizaron todo para partir rápidamente debido a el miedo de que más miembros de Ornir vinieran a por ellos al notar que su compañera Daumi no había regresado. No tuvieron tiempo de saquear cadáveres, por lo que dejarían un gran botín atras de ellos que probablemente disfrutaría algún aventurero idiota.


Cómo salieron a toda prisa de Monte de la vid, el caballo de Lucy no poseía la montura, por lo que Ark tuvo que acercarse a uno de los caballos de los del gremio y quitarles una para ponérsela al suyo. En dicha acción, observo de reojo el rostro golpeado de Daumi y el cuerpo quemado de Yeicob ya que estaban cerca de él. Ark notó que ambos respiraban y que todavía seguían con vida, así que de él dependía si vivirían o no. Por un lado se desharía de una estúpida psicópata que lo mantuvo persiguiendo por un maldito colmillo, por el otro la chica desde un principio no lo quiso matar, simplemente quería que le dieran el colmillo y Ark nunca lo quiso entregar.


Su ser le susurraba muerte, su espíritu le decía vida. No sabía qué hacer y se debatía igual que las muchas veces. El creador esta vez no quiso intervenir, esperaba con ánimos la decisión del chico inútil que había elegido.


Pero Ark ya sabía lo que tenía que hacer, tantas alucinaciones ya le daban una idea de lo que verdaderamente era bueno.


— ¡Ark!— Gritó Yuan—  ¿Por qué tardas tanto? Apúrate.


Sin más, saca de su túnica el colmillo y lo parte con su espada en dos, en cuatro, en ocho, en dieciséis, luego suelta los restos al frente de Daumi para que cuando despertara supiera que aquel colmillo ya no existía y así los dejaran en paz, o bueno eso creía Ark. Pero antes de irse, tomó el logo de Ornir de la túnica y se lo llevó consigo.


— Ya voy—  Gritó mientras llevaba una silla de montar.


Cuando regresó y le puso la montura al caballo, le dijo fuertemente a Lucy — Súbete—  La chica obedeció sin reproche con miedo en sus ojos. Ark y Yuan cabestraron el caballo, avanzando ellos a pie.


***


El camino hacia The Uty fue despacio y sin complicación alguna. Ark y Yuan se ignoraban por completo, algo entre ellos dos ya no era lo mismo, seguían acompañándose, pero se sentía diferente. Lucy percibía este ambiente hostil desde los lomos de su animal.


Yuan estaba golpeado y muy adolorido, estaba cubierto su cuerpo por heridas de espadas. Su rostro estaba intacto, pero su mano derecha estaba muy perjudicada, había sido perforada y atravesada su carne por hilos, era sin duda un dolor agobiante tener caminos dentro de tu propia mano. Ark por el otro lado estaba completamente bien, no había sufrido ningún corte al igual que Lucy. Era este hecho lo que a Yuan más le molestaba, lastimarse al proteger una chica que resultó ser una mentirosa.


— Chicos ¿falta poco para llegar?—  preguntó Lucy dulcemente la mañana del tercer día de caminata.


— ¡Cállate maldita!—  dijo Yuan bruscamente — Es por tu culpa que estoy así, tuvimos que haberte abandonado desde un principio, haberte quitado el caballo y salir de ese pueblo sin ti—  Yuan se estaba desahogando con ella.


Ark no dijo nada, esta vez si empezaba a estar de acuerdo con Yuan.


— No es mi culpa de que los persiguieran esos tipos, ustedes se lo buscaron.


— ¡Cállate Lucy!—  Gritó Ark—  Yuan tiene razón.


— ¿Qué?—  Dijo sutilmente casi como para sí misma, tras ver que su aparente amigo no estaba de su lado.


— Si hubiéramos sabido que eras una espía de otro reino, nunca te hubiéramos ayudado. Confié en ti y resultaste ser una mentirosa. Tu no tienes derecho a culpar a nadie, eres una escoria al igual que nosotros—  Ark suspiró para calmarse un poco—  Pero tenemos un trato contigo de llevarte a The Uty, de ahí te protegeremos hasta que consigas un barco que te lleve hacia tu reino. De resto no esperes más de nosotros.

 

— Está bien—  Contesta algo enojada.


Yuan se sentía aliviado de que su amigo no estaba tan loco como se lo imaginaba y que él todavía tenía algo de razón.


Fue en esa misma tarde cuando vieron a lo lejos la ciudad portuaria de The Uty, una ciudad que se extendía por gran parte de la costa. Sus casas, mercados y edificios, fueron construidos casi la mayoría de cara al mar, sin profundizar demasiado en el interior del Reino. Era como ver una gran línea carente de anchura expandirse por todo el litoral. Incluso desde donde estaban, se podían observar las grúas del puerto que se utilizaban para descargar la mercancía de los barcos que llegaban a la ciudad. Era algo raro de ver, porque no había nada parecido a eso.


Lucy quiso decir algo, pero no habló nada, tenía miedo de las reacciones que sus cuidadores pudieran tomar en repercusión por hablar.


The Uty era como cualquier ciudad del reino; cada habitante tenía la cara de muerto viviente que sólo cumplen una rutina frustrante y triste todos los días de su vida. Las calles limpias, empedradas y lujosas, siendo muy cómodas para el tránsito, ocultaban las porquerías de quienes las hacían y gestionaban. En el aire, había un ligero olor a pescados y mariscos, que se iba intensificando cada vez que se acercaban a la costa. Las casas eran lujosas, grandes y de buen material, siendo cada una de ellas comparables a una mansión donde vivían pobres en cada habitación. La ciudad superaba a Rimbrin en temas de construcción urbana, pues casi nunca veías casas tan pobretonas como se solían encontrar en la gran capital. The Uty no era lo suficientemente grande como para igualar a Rimbrin, pero su poder económico superaba a los de su hermana, siendo la ciudad con más ingreso per capital del Reino debido al puerto internacional que conectaba a Ahet-Mit con demás naciones del oriente y nororiente.


Lucy se maravillaba tras observar todo a su alrededor. En su estancia en Rimbrin, las únicas veces que podía ver algo igual eran en el centro, en el distrito militar o en la parte norte de la ciudad donde estaba el palacio y los barrios de los nobles.


Ella quería decir algo, expresar los sentimientos que le causaba ver una ciudad parecida a su hogar. Ark lo notó y decidió hablarle.


— Este lugar es hermoso ¿no?


Lucy no sabía qué responder, tenía miedo que sus palabras hicieran enojar a Yuan.


— Si...— Respondió vagamente.


— Esta avenida si que está muy limpia, se compara casi con las de Rimbrin y no están tan transitadas como las de Timitry, es un equilibrio perfecto.


Las palabras de Ark se sentían sinceras y muy calmadas, era como escuchar una invitación a iniciar una conversación sin prejuicios.


— Tienes razón, sus avenidas están limpias al igual que sus calles, nada que ver con Monte de la Vid. Esta ciudad me recuerda a Dout-off es casi igual, el mismo estilo de casas, el mismo olor a mariscos, aunque la gente no se viste igual a los de mi reino.


— ¿Será que el puerto será igual de bello?—  preguntó Ark—  Nunca he visto un barco y me gustaría hacerlo.


— No son la gran cosa, simplemente son trozos de madera que flotan, nada del otro mundo.


Yuan que estaba escuchando la conversación, se sentía ignorado y abandonado por su amigo, ya que no fue con él que inició una charla como solían hacerlo. Sentimientos que nunca había experimentado lo llenaban, ya no entendía quien era Ark, ya no entendía quién era él para su amigo. Empezó a dudar si seguir siguiéndolo o no. Las razones por lo que nunca se había separado de él, era porque entendía que solo no llegaría a ningún lado, todas las personas necesitan compañía para sobrevivir, y los que no la necesitaban, prontamente iban a experimentar el deseo de estar con alguien, no de manera romántica, sino de amistad. Por lo que se empezó a debatir por dentro las palabras que dijo Rebeca, comenzó a creerlas.


Una persona comenzó a prender los faroles debido a que la oscuridad comenzaba a llegar.


— Bueno será mejor que busquemos una posada donde pasar la noche—  Dijo Ark


— Si, pero yo elijo en qué posada quedarnos, no volveré a pisar un lugar tan horrible como al que me hiciste ir.


«Concuerdo plenamente con ella. Tu amada no puede quedarse en cualquier porquería, a menos que tu estés a su lado, ahí sí podríamos debatirlo»


— Está bien, te seguimos.


***


Los tres caminaron por la avenida hasta llegar a un gran edificio de tres pisos que ocupaba la mitad de una cuadra.


— Este si es un buen lugar donde dormir.


Hombres bien vestidos pasaban a sus alrededores entrando y saliendo del edificio. Carrozas empujadas por hermosos caballos se encontraban parqueadas esperando a sus pasajeros. Este lugar era efectivamente un lugar donde podría dormir una noble de un reino, pero la cuestión es que Lucy no tenía manera de demostrar que efectivamente era una noble, porque sus ropas eran iguales a todas las de las demás mujeres pobres de la ciudad y encima había dejado todo su dinero en Monte de la Vid por la persecución.


-¿Y cómo piensas pagarlo si no tienes dinero? Eso se ve muy caro.


— Eh...—  Lucy se dió cuenta de la situación en la que estaba. Había pasado por alto que no llevaba nada con ella, solo sus cuadernos y su varita.


— Tendremos que buscar algo más económico, te guste o no.


Ark cabestrea el caballo alejándose del lugar, mientras Lucy  pataleaba y hacía un berrinche por no quedarse una noche donde ella quería.


"¿Por qué te quejas tanto Maldita niña?" Pensó Yuan mientras la observaba con rabia. Se notaba que estaba cansado de acompañarla.


***


A eso de las 7 de la noche llegaron a otro lugar de estadía, el cual se veía muy humilde. La posada estaba hecha de bahareque, tenía un techo de lámina el cual estaba oxidado, además de que tenía una parte de la pared tapada con tablones. Los caballos no estaban en un establo, sino que los amarraban cerca de la posada por lo que había un olor un tanto grotesco cerca de la entrada.


— No puede ser ¿Porque otra vez a mi?—  Dijo Lucy muy triste—  Voy hacer que me hagan una estatua en el palacio por mi sacrificio.


Dentro de la posada no cambiaba mucho a cualquier otra; aventureros, comerciantes y una que otra persona común. Algunos bebían, otros comían, pero era raro verlos borrachos ya que para eso estaban las tabernas.


Lucy entró en medio de Ark y Yuan para evitar que la vieran y surgiera lo mismo que en Monte de la Vid. Una señora de unos 65 años un tanto flaca y con su cabello cortado hasta los hombros los recibió, su rostro parecía ser muy amable y fácil de confiar.


— Buenas tardes buscamos tres habitaciones—  Dijo Ark.


— Claro que sí—  Respondió la señora—  ¿Para cuanto tiempo?


— Una sola noche.


Mientras Ark hablaba con la señora, uno de los hombres que yacía sentado en una de las mesas de la posada vio a Lucy y despertó en él un instinto animal. Pequeña, delgada, cabellos dorados, un rostro tímido y bien cuidado era todo el paraíso para aquel hombre. Se lambia sus labios con la lengua al observarla con más ímpetu "¡Que chica tan linda!". Cuando Lucy subió por las escaleras acompañada por Ark y Yuan no dudó en seguirlos. Ya tenía planeado pasar con ella esta noche, solo tenía que taparle la boca  para que no gritara y salir de la posada apenas acabara de hacer lo suyo, muy fácil si ella no dormía acompañada. "Si que gozare ¿Será virgen? Espero que si" Pensaba mientras observaba a los tres caminar por un corredor y con su mirada fija en el trasero de la chica.


Ark abrió un cuarto donde entró después de despedirse de Yuan y Lucy.


Yuan avanzó un poco y se metió en otro.


Ahora Lucy estaba sola, servida en bandeja de plata para disfrutarla al máximo. El hombre imaginaba en su retorcida mente todo lo que podía hacerle a ella, pero se desanimaba al recordar que no podría hacerlo todo en una sola noche y que solo sería un rato de cinco minutos o incluso menos. Cuando vio que entró en una habitación, evitó que cerrara la puerta y entró detrás de ella con un rostro morboso.


Pero ey,  nos estamos apresurando al desenlace, por ahora hablaré de lo que Ark pasó.


Tras meterse en el cuarto no pensó en nada malo. Estaba cansado y un tanto exhausto, por lo que lo primero que hizo fue tirar la funda de la espada en la cama y luego dejarse caer a los suaves cojines.


«¿Ya te vas a dormir?» Preguntó Canaly tras aparecer y acariciar su espalda.


— Creo que sí, necesito descansar un poco luego de lo que sucedió, no pude dormir en las noches por el miedo a que los de Ornir aparecieran y me mataran.


«Te dije que descansaras, que yo vigilaba»


— Lo intenté pero no pude, supongo que es el instinto, ahora que estoy más relajado debería de dormir.


«¿Tu quieres proteger a Lucy verdad?»


— Creo que sí ¿Por qué la pregunta?


«Un tipo feo y sudado la estaba viendo muy morbosamente deberías de chequear si estará bien»


— Que se cuide sola, ya la protegí contra los de Ornir y Volto.


«Te estabas protegiendo a ti, no a ella»


— Que cansona eres, esta bien si así me dejas en paz lo haré, iré a darle un vistazo.


Ark tomó la funda y se la puso, seguidamente salió de la habitación y fue donde Lucy. Estaba cansado por lo que no pensaba con claridad, su cabello lo tenía despelucado, pero como lo tenía bajo casi no se notaba, además tenía los ojos entre cerrados y parecía ser un muerto viviente, más eso no importaba, porque se despertó por completo al ver la puerta de Lucy todavía medio abierta.


Lucy por su parte había entrado preparada para descansar, aquel sitio aunque por fuera se viera feo, resultaba ser un tanto acogedor, había una cama y una mesita de noche en donde guardar algunas cosas. Dejó lo que tenía en el suelo y comenzó a desvestirse para estar un poco más cómoda.


— Uy que rico

Escuchó detrás de ella. Obviamente se asustó y trató de darse la vuelta, pero no alcanzó, porque rápidamente aquel hombre la había tomado de sus caderas para luego tapar su boca. Estaba aterrada, sus ojos lo mostraban, el temblor de su cuerpo lo confirmaba.


— Haré que la pases muy bien.


El hombre le puso una mordaza en su boca para que no hablara, luego la tiró con violencia a la cama y se subió encima de ella. Lucy le mostraba ojos suplicantes para que no le hiciera nada, pero el resultado fue todo lo contrario.


— Así me gusta que me vean, aunque no lo hagas tanto, harás que me venga rápido


Empezó a quitarse la camisa, para luego lamerle el rostro. Sus manos comenzaron a bajar lentamente del rostro, hacia sus pechos, para seguir con sus muslos y llegar hasta la entrepierna, donde estaba listo para meter sus dedos dentro de ella.


Lo bueno fue que aquel tormento no duraría para siempre y Ark con su espada degolló al tipo haciendo que sangre salpicara al rostro de Lucy.


El cuerpo muerto del violador cayó al suelo.


«!Ay Ark¡ no me gusta que me salpiques de sangre asquerosa, tienes una daga en tu cintura, utiliza eso en vez de a mi para matar a este tipo»


— ¿Estás bien?—  preguntó Ark al ver el rostro aterrado de Lucy.


La chica no respondió y en vez de eso se abalanzó sobre él para abrazarlo fuertemente.


— Gracias—  Lucy comienza a llorar—  Muchas gracias.


«Oye chiquilla, él es mío y tienes que pedirme permiso para abrazarlo»


— Tranquila, todo está bien— Ark comienza a acariciarle la cabeza—  Nadie te hará nada.


Lucy comenzó a sollozar en su pecho de la misma forma que él lo hacía con Canaly cuando estaba desesperado y agobiado.


Así pasaron un largo rato sin que Lucy se apartará ni un centímetro de Ark que ya empezaba a cansarse.


— Lucy, ya se está haciendo tarde y quiero descansar un poco.


— Duerme conmigo—  Dijo sin más—  No me sentiré segura si no te tengo cerca.


«¡Que! Podre haberlo incitado para que te protegiera, pero no permitiré que te acuestes con él, ese derecho está reservado solo para mi»


— No creo que sea lo correcto, tienes tu habitación y solo tienes que cerrarla con seguro para que nadie más entre.


— Por favor—  Lucy lo apretaba con más fuerza, incluso su tono era de un rogar desgarrador.


Vamos Ark ningún hombre dejaría que una mujer le ruegue de esa manera, no seas tan miserable.


— Está bien.


«Dejaré que duermas junto a ella, pero si se te ocurre hacerle algo, te la verás conmigo» Los ojos de Canaly brotaban fuego, enserio que estaba enojada y que no quería que su amado estuviera en la cama de otra mujer que no fuera ella.


Lucy se apartó lentamente de Ark, mientras que a él se le notaba un cierto nerviosismo.


Ark se quito la funda de la espada y la puso en la cabecera de la cama, luego se quito su túnica y la puso de igual forma en la cabecera, quedando solo con su buso negro de manga larga. No quiso quitarse los pantalones por respeto a Lucy. Luego tiró el cadáver por la ventana.


Se acostó en la cama esperando a que Lucy hiciera algo, pero no hubo nada entre ambos. La chica simplemente tras ver que Ark se había quedado, le dio la espalda y se quedó dormida. Estaba segura, estaba tranquila, pues confiaba en él y sabía que no le haría nada.


Ella había visto en Ark algo que nunca vio en su estadía por el reino, experimentó en él lo más hermoso y profundo de una persona. Vio humanidad, una humanidad capaz de matar, pero también de proteger y de cuidar, de servir a alguien sin razón aparente, de ver gracia en los ojos de una mentirosa.


***


El día siguiente llegó y Ark se levantó a las seis de la mañana para salir del cuarto de Lucy.


Yuan no pudo descansar bien. La mayor parte de la noche se la paso pensando el porque el cambio tan repentino de Ark ¿Acaso ese encuentro tan cercano con la muerte cuando enfrentaron al profeta de la santa divinidad lo había cambiado? ¿O simplemente era una etapa más del asesino sombrío que era? Sabía que Ark casi perdía la cordura en Lino Blanco, por lo que sus acciones de ahora también podrían ser causadas por su desequilibrio mental. Sentía que no estaba viendo la perspectiva general y que si no lograba ponerse a la misma sintonía que Ark podría dejarlo atrás.


¿Pero cuál era esta sintonía? ¿Ayudar a quien lo necesitaba? Eso ya no tenía lógica cuando Ark dejó morir a Rebeca ¿Matar a quien ve que hace mal? Tendría que matar entonces a todo el Reino. Si Ark seguía así de estúpido tendría que abandonarlo y eso era algo que no quería hacer.


Salió de su cuarto a eso de las seis de la mañana, quería estar preparado para partir en cualquier momento, lo que no esperaba era ver a Ark salir de la habitación de Lucy. Los dos cruzaron miradas. Yuan le reprochó con los ojos.


Ambos se quedaron quietos observándose mutuamente. Ark estaba inmovil sin saber que decir, una gota de sudor bajó por su rostro. 


«No creas que mi amado se va a acostar con cualquier mujer que conoce, él no es así» Dijo Canaly avergonzada como si fuera ella la que fue atrapada.


Yuan siguió de largo sin ponerle cuidado a su amigo.


— ¡Awg!— 


Ark estaba un tanto frustrado al ver la cara de Yuan.


«¿Por qué te pones así? Parece como si él fuera tu novio y estuviera celoso de que estés con otra»


— ¿Qué? No es eso, es que está disgustado porque... porque... Quien sabe, de seguro era él quien quería con Lucy, aunque no pasó nada con ella.


«Y no iba a pasar, te lo hubiera impedido. Hmph.»


***


Después de que los tres se despertaron, tuvieron que salir de la posada sin llamar mucho la atención, debido al alboroto que se había causado en las calles por el cuerpo muerto de un violador inepto. Murmullos por aquí, murmullos por halla, algunos decían que se suicido, otros que estaba muy borracho y confundió la ventana con la puerta de su habitación, incluso se planteaba un asesinato, pero lo desestimaron de inmediato porque al parecer, era un hombre muy hábil con la espada que no se iba a dejar matar tan fácilmente.


Caminaron por las calles ya que el caballo se les había olvidado y seguían sin acordarse. Lucy y Ark estaban adelante hablando de cosas triviales como las historias del Reino, mientras que Yuan los observaba atrás resentido de que una chica salida de la nada, tuviera una relación tan cercana con su amigo de toda la vida. Algo le incomodaba pero no quería decirlo.


— Y es por eso que The Uty se unió voluntariamente al Reino de Ahet-Mit


— Oh ya veo, suena interesante lo que dices—  Una leve sonrisa salía del rostro de Ark.


"No entiendo que te sucede, has cambiado bastante que ya no te puedo reconocer. Ayudas a quien te lo pida sin importar las consecuencias ¿Algo te impulsa realmente o simplemente utilizas la farsa del creador para tener un motivo? Te has vuelto tan... ¿Bueno? Pero eso no tiene sentido, dejaste morir a alguien que te amaba, ni siquiera sabes lo que haces. Estás perdido y sin rumbo, si te sigo siguiendo es obvio que terminare muerto a tu lado, por favor Ark, reacciona de una buena vez, mata a esa muchacha y huye a las sombras como lo solías hacer, acaba con todos los que se entrometen en nuestras vidas, demuéstrame que ahí está ese tipo capaz de sobrevivir en los rincones más oscuros"


Siguieron por aquella calle que atravesaba todas las avenidas hasta llegar al puerto donde el olor a mar y mariscos se incrementó bastante.


Allí en los astilleros de The Uty, cientos y cientos de barcos se alineaban en una sola hilera con algunas curvas por la geografía del litoral. Esos barcos estaban llenos de mercancía las cuales descargaban con fuerza humana bruta y ayuda de maquinaria. otros pocos barcos estaban siendo llenados de productos nacionales para exportar.


— Vaya, este puerto si que es enorme—  Dijo Lucy mientras observaba con una sonrisa la gran cantidad de barcos—  Nunca había visto algo igual. Creo que es incluso tres veces más grande que Dout-Off, es sorprendente.


Ark por su parte estaba exhorto mirando los barcos. Desde pequeño había escuchado hablar de estas cosas a los pocos aventureros y comerciantes que llegaban a La hoja marchita, por lo que siempre quiso ver uno y al fin tenía la oportunidad de hacerlo.


«¿Qué te pasa Ark? ¿Nunca habías visto uno?» Preguntó Canaly dulcemente.


— Que hermosas son las cosas que puede hacer la astucia humana—  Estaba feliz de cumplir uno de los pocos sueños que tenía.


— A lo que vinimos—  Dijo yuan de la nada rompiendo las emociones de Lucy y Ark—  Tenemos que buscar un barco para que Lucy se vaya a su reino.


Yuan miró a su alrededor y vio a un mugroso chico caminando tranquilamente


— Oye tu ¿Sabes donde hay un barco que parta para Dout-off?


— Cuatro atraques más allá hay uno amigo.


— Muchas gracias.


El chico no se fue, sino que se quedó parado al frente de Yuan esperando algo.


— ¿Qué quieres?


El chico entonces golpea su dedo índice con la palma de la mano pidiendo dinero


— Ah, entiendo— 


Yuan sujeta al chico de la camisa y le da un golpe en el rostro tan fuerte que lo hace llorar y correr despavorido.

— ¿Qué le sucede?—  preguntó Lucy al ver lo que hizo.


— No se—  Responde Ark.


— Bueno, ya sabemos donde está el barco, vamos rápido para que te vayas, no nos gustan las despedidas largas, así que no pienses que nos abrazaremos y haremos esas cosas.


— Ninguna chica querría hacer eso contigo.


Yuan se sintió ofendido por esas palabras, lo que lo puso a la defensiva.


— Vuelve a decir eso pequeña mocosa—  Yuan se acerca con violencia donde Lucy, en sus ojos se notaba que quería lastimarla


Ark intervino y se puso en medio de ambos, pero Yuan no quiso parar y tuvo que sujetarlo.


— Como te atreves a responderle así a alguien que te defendió—  Yuan se da cuenta de que Ark no lo dejó avanzar y lo voltea a ver con indignación—  ¿y tu por que la proteges? Ponte de mi lado.


— Cálmate un poco.


— Tu no me protegiste, el que lo hizo fue Ark, tu lo único que hiciste fue obedecerlo porque es lo único que haces bien—  Lucy también se había enojado y estaba lanzando comentarios hirientes con tal de enfurecer a Yuan.


— Ahora sí te voy a matar. Suéltame Ark.


Los dos forcejearon un poco hasta que Ark logró empujarlo.


— Ya cálmate—  Le dice de manera lenta y fría.


Yuan se quedó callado y enojado porque su amigo no lo quiso apoyar ni defender. Algo comenzaba a romperse en su interior y Ark solo lo aceleraba. Una relación de años empezaba a colapsar debido a que uno de ellos empezó a estar bajo la influencia del Creador, mientras que el otro comenzaba a perderse en su propio odio hacia el mundo.


Avanzaron en silencio. Lucy estaba al lado de Ark sabiendo que él la iba a proteger, mientras que Yuan estaba detrás de ellos con una gran irritación.


El barco hacia Dout-off parecía ser un barco mercante, ya que no contaba con ningún tipo de cañones, además que era un tanto pequeño y aerodinámico para aprovechar con mayor ímpetu el viento y las corrientes marinas.


— ¿Es este? Se ve un poco vulgar para mi.


— Es lo que hay—  Respondió Ark—  Déjenme preguntar si te pueden llevar, ustedes dos quédense aquí y no hagan nada.


Ark se subió al barco sin ningún inconveniente, pero cuando ya estaba a bordo, la cantidad de personas yendo y viniendo mientras cargaban cajas, hizo que tropezaran unos cuantos marineros, dañando la eficacia del trabajo.


— Usted no es un hombre de mar—  Dijo un tipo flaco con harapos negros y un sombrero con un corte de espada en la mitad, además de que tenía un agujero en uno de sus dientes.


— No señor, estoy buscando al capitán de este barco para pedirle un encargo.


— ¿Qué es lo que quiere?—  Dijo el capitán (Que era el mismo tipo) mientras se reclinaba en una de las barandillas que había cerca del timón.


— ¿Usted es el capitán?


— Sí señor.


— ¿Ve usted esa chica de allí? Ella quiere ir hacia Dout-off.


— Ah ya entiendo, quiere que la lleve hasta allí, pues la veo difícil—  El capitán deja su cómoda posición y baja las escaleras para acercarse a Ark—  Mis hombres estarán  20 días en la mar sin ninguna chica que los consuele, será complicado protegerla de tantos simios cachondos, pero podré hacerlo si recibo una buena paga.


Ark suspira


— Tiene usted razón


Su mano derecha se dirige hacia uno de los bolsillos de su túnica. El capitán comienza a emocionarse, lo que no se esperaba, era que lo que Ark sacará, fuera el símbolo del gremio de Ornir.


Ark se acerca más y le entrega el símbolo—  Creo que con esto será suficiente ¿verdad?


La cara del capitán cambió por completo, pasó de gusto a disgusto casi al instante.


— Pero necesito que haga algo extra por mi capitán, no la lleve a Dout-off, en vez de ahí, llévela al puerto más lejano y déjela ahí.


— Si lo hago ¿Ornir no me hará nada?


— Exacto, solo que ella debe de creer que la llevan a ese lugar. Eso sí, si la llegan a tocar, tendrán consecuencias muy duras usted y su tripulación.


El capitán le da un pequeño vistazo a la chica.


— Dígale que zarpamos en dos horas.


— Sabía que con eso bastaría, que tenga un buen viaje—  Ark le quita el símbolo y lo guarda nuevamente dentro de su túnica.


Ark camina lentamente con las manos guardadas en los bolsillos de su túnica. El aura que desprendía a su alrededor le causó terror al capitán que incluso llegó a pensar que era la muerte misma quien le había hablado.


«Te ves muy irresistible cuando te pones así. Me derrito» Canaly se había puesto coqueta «Deberías de hacer esto más seguido, aunque mandar a Lucy lejos de su hogar si que es algo imperdonable, es lo único que te reprocho, pero buen, es tu deber proteger este reino»


Después de bajarse del barco caminó donde estaban Lucy y Yuan que no se estaban viendo y cada quien estaba por su lado dándose la espalda.


— ¿Qué pasó?—  Pregunto Lucy.


— Que te subas rápido, zarpa en dos horas.


— Genial, por fin podré regresar a mi Reino.


— Para que digas todo lo que descubriste y así vengan a matarnos a todos—  Dijo Yuan sutilmente como un comentario pasivo agresivo que solo susurras para molestar.


Lucy lo escuchó perfectamente, pero no dijo nada, solo lo ignoró y siguió su charla con Ark.


— ¿Qué fue lo que le dijiste?


— Que te protegiera.


— ¿De que?


— De que su tripulación no te viole.


— ¡Qué!—  Dice indignada.


— Tranquila, no te va a pasar nada.


— Eso espero.


— Hasta aquí te acompañamos, ya lo demás depende de ti, cuídate.


— Gracias por todo—  Lucy lo abraza fuertemente, Ark corresponde al abrazo.


«Oye idiota no la abraces tan apasionadamente, sigo aquí»


Yuan lo miraba con despreció, pero no hizo nada.


Al tiempo los dos desaparecen por una de las calles sin mirar atrás. Se pusieron las capuchas con estilo de águila y avanzaron por medio de la gente. Lucy los observaba mientras se alejaba. Sentía felicidad porque al fin volvía a su pueblo, pero también cierta tristeza, al despedirse de un hombre que le mostró lo bello de ser humano en un reino de monstruos.


— ¿Estás seguro de lo que hiciste Ark?—  preguntó Yuan con cierta inseguridad por las acciones de su amigo.


— Si, tu no te preocupes, al final de cuentas no llegará a Dout-off, le dije al capitán que la dejara en otro lado, por lo que tardará bastante en llegar a su reino.


— ¿Enserio le hiciste eso?


— No iba a permitir que se fuera así nada más—  Contestó con una pequeña sonrisa en su rostro.


— ¿Pero eso de que sirve? Tarde o temprano llegará a su reino y dirá todo lo que vio.


— Tienes razón, pero Ahet-Mit tendrá un casus belli para atacarlos—  Ark saca de su túnica el diario de Lucy junto con otro libro más—  Si nos enteramos de que las relaciones entre el Reino de Farez se va tornando sería, podremos dejar esto en uno de los cuarteles y listo.


— ¿Planeaste todo eso en contra de la muchacha con la que te acostaste hace una noche? Si que sigues siendo un arrastrado que se aprovecha de todos.


«Ark en ningún momento se acostó con esa chica, yo no se lo permití, así que mide tus palabras amigo de mi amado»


— No me acosté con ella.


— Si, si, como tu digas, ¿Esta vez si duraste mucho o la volviste a dejar alborotada?


— No responderé eso—  dijo Ark con vergüenza.


— Lo volviste hacer—  Yuan se reía pícaramente.


***


Sin nada más que hacer, sin un objetivo claro ni ningunas ganas de trabajar, decidieron caminar por la ciudad de The Uty esperando encontrar algo interesante.


Todos los lugares donde pasaban tenían construcciones majestuosas y masivas, cantidades de mansiones pegadas una a la otra, parques públicos con estatuas de grandes personas que ni Ark ni Yuan conocían o habían escuchado de ellas. Cúpulas de grandes iglesias se alzaban en lo alto por lo que era fácil de ver.


El alba golpeaba con fuerza el día en la ciudad, más su impacto no era fuerte, sino más bien cálido.  Las aguas frías del sur del mundo llegaban y chocaban con las del norte, provocando brisas que de vez en cuando pasaban con cierta voracidad, por lo que este lugar era perfecto para aquellos profetas de viento que buscaban mejorar en este elemento.


«Esta ciudad si que es encantadora, sigue siendo igual de linda desde que me fui, aunque creció demasiado hacia los lados, lo cual es curioso ¿No te parece Ark? Oye Ark, ¿por qué no me contestas? Te estoy hablando, Ark, ponme atención, no me ignores, ¡Ark!»


Obviamente Ark no le iba a contestar. Que pena es ponerte hablar solo en medio de las personas, van a creer que estás loco. ¿Cierto evangelista? ¿Evangelista...? contéstame carajo, van a decir que eres un invento de mi imaginación y que solo te utilizo como un ente ficticio que me ayuda a romper la cuarta pared para no sentirme solo mientras escribo.


Estás bien loco Takuji. Deja el show y ponte a escribir más bien.


Un fuerte y agradable olor a pescado fue traído por aquellas brisas, acariciando por leves momentos las narices de Ark y Yuan.


— Mmm, ¿hueles eso?—  Pregunto Yuan—  Es como pescado asado, pero no de ese que encontrábamos en las tiendas de La Hoja Marchita, este huele diferente, se percibe único.


— Yo también lo huelo, como que proviene de ahí.


Ark señala una casa hecha de madera de roble con un letrero que decía "Asaderos de carne la pulga"


Ambos caminaron atontados por el estímulo agradable que ejercía la carne sobre ellos.


Cuando entraron conocieron por primera vez en sus vidas lo que era ver a personas felices por comer un plato que literalmente se veía divino. Todo el lugar se veía alegre y muy diferente al ambiente habitual del Reino; Las personas arrancaban con voracidad las carnes de res y de pescado en las mesas mientras se les dibujaba una amplia sonrisa en cada bocado. Familias totalmente unidas tomando en una sola mesa una especie de caldo de pescado, y otras devorando literalmente una vaca entera.


— Hola buenos días—  Dijo una linda chica vestida de camarera con una sonrisa en el rostro—  ¿Van a pedir algo?


— Este... Hemos olido una especie de pescado asado acompañado por muchas especias unas cuadras arriba de aquí—  Respondió Yuan apenado mientras se rascaba con su mano detrás de su cabeza.


— Jajaja— Rió sutilmente la muchacha—  Es nuestro pescado especial “Don Julio”, si quieren uno se los voy a traer, pero primero siéntense en una mesa por favor—  El rostro de la muchacha era dulce y encantador, muy típico en todo Ahet-Mit, ya que con eso al menos evitabas algunos problemas, no todos, pero algunos si.


Ark y Yuan se sentaron en una mesa pegada a una ventana emocionados por lo que venía. A su alrededor pasaban meseros y meseras cargando platos llenos de lomos, piernas, costillas, etc hacia las mesas, luego esos mismos meseros volvían a pasar pero llevando huesos. Solo ver esto se les hacía agua la boca.


— Una pregunta—  Dijo Yuan.


— Pregunté—  Respondió Ark.


— ¿Cómo le vamos hacer para pagar? Yo no tengo dinero.


— Yo si, Lucy me devolvió el pascal de oro que utilice para pagar la posada de Monte de la Vid.


— Mierda, tuve que haber aceptado esa moneda en vez de devolvérsela.


— Si, pero tenías que ponerte malhumorado y enojado con ella.


— Me lastimaron por protegerla, es normal que me ponga así.


— Ese no es el motivo, tú ya estabas así desde que notaste que a ella los hombres se les insinuaban y se ponían violentos con tal de acostarse con ella.


— No iba a arriesgar mi vida por una chica que conocí hace 11 días, tú en cambio si lo hiciste, lo cual me confunde, porque ni siquiera quisiste ayudar a Rebeca que clamaba con sus ojos para que la salvarás de la muerte.


— Ya no hablemos de esto, ya todo paso.


— Eso espero.


La chica que los atendió al inicio llegó con un pescado de un tamaño descomunal — Aquí tienen—  Dijo con una sonrisa—  Este es el suruní—  Descargó el pescado en la mesa—  Es el rey del río de la Parca, espero que lo disfruten.


Los ojos de Ark y Yuan se centraron en el pescado, nada más a su alrededor importaba, sólo aquel momento entre ese hermoso ejemplar que tenían al frente. Sus pupilas brillaban de emoción, la baba salía de sus bocas y su mente les clamaba con furia "Comamos". Cada uno tomó un tenedor y cortaron un pequeño trozo del pescado para luego llevarlo lentamente hacia sus bocas. Lo mascaron, la carne era suave y tierna, su sabor firme, lleno de mezclas espectaculares.


— Delicioso—  Dijo yuan


— Majestuoso—  Complementó Ark


— Me alegra que les haya encantado, sería un pascal de oro.


Yuan la mira con un rostro desilusionado—  Al menos déjanos disfrutarlo primero.


— Políticas del asadero.


— Ya te lo doy


Yuan golpea con el codo a Ark, para luego seguir comiendo con intensidad el pescado.


— Oye pero te lo vas acabar todo de golpe—  Alegó—  Ya te lo doy. Espera ¿Dijiste un pascal de oro? ¿Tan costoso es este pescado?


— Sip, pero yo creo sinceramente que lo vale.


— Tienes razón en eso, tómalo—  Ark deja caer en las manos de la muchacha un pascal de oro.


— Muchas gracias, que lo disfruten.


Una hora después devorando el pescado, Ark y Yuan quedaron completamente saciados, pero habían perdido la batalla, pues todavía quedaba la mitad de la comida, así que le pidieron amablemente a la camarera que les empacara el resto para llevar.


Al cabo de un rato los dos salieron del lugar caminando lentamente como si los llevara el viento, estaban tan llenos, que incluso les dolía respirar. Nunca en la vida habían comido tanta deliciosa comida, estaban tan llenos que incluso el sueño les susurraba al oído.


— No puedo más.


Yuan estaba al borde del colapso.


— Yo tampoco puedo, ni siquiera tengo ganas de caminar.


Los dos caen al suelo de la calle y se acuestan apoyando sus cabezas contra una pared. Parecían mendigos pidiendo dinero, solo que muy bien alimentados y limpios. Tenían los ojos cerrados porque al parecer, se estaban quedando dormidos. Una pareja pasó al lado de ellos y como sus piernas estaban estiradas, el hombre se tropezó con Ark.


— ¿Oye qué haces tirado ahí en el suelo? Levántate idiota—  El tipo procede a darle un puntapié.


«Imbécil cómo te atreves a golpear a mi amado, será mejor que te largues si no quieres que...»


Ark no responde, estaba muy cansado como para pelear.


— Déjalo, debe de estar borracho, además mira tiene una espada en su espalda, puede que nos haga algo—  Dijo la chica controlando a su novio.


«Así es, hazle caso a tu noviecita o si no, te haré pagar tu impertinencia»


— ¿Y si nos vamos a algún lado? Dormir en la calle me parece peligroso, nos pueden robar—  Dijo Yuan con pesadez.


— Tienes razón, pero no tenemos dinero para quedarnos en una posada, lo gaste todo en ese pescado—  Respondió de igual forma.


— No tuvimos que gastarlo todo en este pescado, aunque estaba tan rico, nah, valió la pena.


— Tuche.


Los dos se relajaron por un buen tiempo.


—Vamos para la playa, allí no tendremos que pagar nada y podremos descansar tranquilamente.


Ark se levanta y ayuda a Yuan a ponerse de pie.


— Pero está muy lejos y toca caminar mucho, quedémonos aquí que al menos esta cómoda la pared—  Dijo volviéndose a acostar


— Vamos


Ark lo jala de la túnica y lo arrastra.


— Esta bien.— Contesto sin ganas de moverse, como si todo le fuera igual e incipido.



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