CAMINANDO SOLO
Desde niño aprendí a andar solo,
no por rechazo, ni por miedo,
sino por ser mi alma inquieta
la soledad esconde un remanso,
un refugio donde no hay grietas,
ni voces que desvíen el alma.
Hoy les hablo desde mi verdad sincera,
con cicatrices que enseñan y guían,
la vida no es juego de desesperanza,
es lienzo donde cada quien pinta sus sueños.
Cada joven debe encontrar en su interior
esa voz callada que invita a crecer y hacer lo mejor,
porque en la soledad y la reflexión,
nace la fuerza para vencer el mal.
No es ausencia, es presencia profunda,
un diálogo sincero contigo mismo,
en el lugar donde se forjan decisiones firmes
y se alejan sombras peligrosas.
Recuerdo un día en el que yo, de ira inflamado,
cuando la injusticia me hirió sin piedad,
por un hombre que negó un gesto sencillo,
a un grupo de jóvenes que deporte haciamos.
La acción "balurda", no empática, tomada por aquel individuo
hizo arder la sangre en mi, y en mi mano
tome un martillo para golpearlo en el cráneo,
pero la mano de mi madre detuvo el martillo y la tempestad dentro de mí.
Por un "pelo de gato", casi me convierto en asesino,
teniéndolo solo 15 años.
Mi madre que me conocía, vio mi actitud extraña.
Me siguio y a tiempo tomo el martillo por mi espalda.
No somos víctimas, ni prisioneros,
tenemos en las manos la brújula del alma,
la soledad no es castigo ni condena,
es aliada que puede salvaguardar nuestros sueños.
En el eco de nuestros pasos callados,
se esconde la libertad de ser genuinos,
alejados de caminos torcidos,
donde la violencia destruye la esperanza y la vida.
Escuchen la voz que nace en silencio,
la que cuestiona y reflexiona profundo en soledad,
no permitan que otros marquen su destino,
siembren luz en su propia sombra.
Muchos transitan la vida en grupos o pandillas,
dejandose llevar por valores negativos y por los demas,
creyéndose lobos, pero dejandose arrear como ovejas,
por gente que te usa para pervertir, robar o asesinar.
Hoy les digo, caminen con la fuerza del pensamiento,
con la valentía de decir no a la oscuridad,
la soledad puede ser su amiga leal,
que previene caos y salva corazones.
Luis Ernesto Parra Nava
San Francisco, 14/04/2026