Besos sin sentido
Besos, besos sin sentido. Besos vacíos, besos que rompen latidos. Así se sintió mi corazón cuando miró tus labios y no los pudo besar. Y se rompió cada parte de mí
Cada vez que intentaba atrapar tu mirada, tú ya estabas mirando a otra parte. Cada vez que me sentía sola, tú solo me llenabas de dudas. Cada vez me sentía más rota. Dime, por favor, dime qué tenía que hacer para que me quisieras.
Como mi cuerpo… Cada vez que tus dedos intentaban rozarlo y pasaban de mí hacia ella. Y te alejabas. Cada vez que me decías "te amo", pero el ruido de la ciudad no me dejaba escucharlo.
O tal vez era yo la que no quería escuchar, porque sabía que tus promesas rotas me romperían el corazón. Me prometiste el cielo, el sol, la luna y la estrella más brillante de la galaxia, y te creí. Te creí, sabiendo que todo era mentira.
Mentira, porque susurraste el nombre de ella cuando estábamos durmiendo, y hacía unas horas habíamos hecho el amor. Mentira, porque no me mirabas a la cara. Cada vez, y cada vez, y cada vez. Y me di cuenta, me di cuenta, pero no lo quería aceptar. Mi corazón y mi alma no querían aceptar…
Que cada vez que yo te miraba, tú la mirabas a ella. Cada vez que te decía "te amo", tú se lo susurrabas a ella. Cada vez que yo me desvivía por ti, tú ya te habías desvivido por ella.
Y fue ahí que me di cuenta de que tus promesas sí se cumplieron. Pudiste dar las estrellas, el sol, el cielo, la luna y la galaxia entera para ella.
Yo te amaba mucho, pero me amaba tan poco que me conformaba con las migajas que me daban tus besos rotos. Tus besos vacíos. Tus besos que rompen latidos. Tus besos sin sentido.
Y fue ahí que me di cuenta de que cada vez estábamos más rotos.