Bailes
La noche es antigua y fría como el invierno,
mientras el cálido corazón se apaga lentamente.
Es un contraste de almas y bailes
que permanecen en las sombras,
recordando sueños infames
del crudo deseo.
Bailes para la noche,
entre la luna y sus cielos grises.
Mis siluetas en la carne provocan heridas
como los recuerdos,
aquellas crudas esperanzas
frías como el hielo.
Veo los reflejos como sombras,
imagino el dolor contenido en una lágrima.
Se me aprieta el pecho mientras sangra
en este dulce y siniestro baile.
Todo me recuerda a una pesadilla.
Blasfemia de la cruz y su sangre.
Mis heridas son parte del abismo,
como el giro eterno
que pertenece a su propio infierno.
Ya no hay luces ni matices,
estoy cubierto por el llanto.
Mis gritos son plegarias,
una forma desesperada de salvación.
No me rindo a dejar de escribir,
como bailes en el más allá.
Siente mi dolor,
mi alma podrida en emociones
que alimentan tus propios temores,
mientras una rosa se apaga
dentro de un ataúd.