¡Ay de aquel que cierra sus oídos y su entendimiento a las palabras sinceras por muy feas que ella sean, sugerencias y propuestas de sus amigos o camaradas, para solo escuchar palabras bonitas y lisonjeras de quienes en realidad no son su amigo, ni camarada y se acercan a el por algún interés o beneficio particular, ya que solo se autoengaña y pierde amigos y camaradas!
Luis Ernesto Parra Nava.
16 de julio de 2020.-