Miro de cristal en cristal,
Siento estar en una realidad alterna,
Porque creo estar al otro lado de una pared;
Nadie me ve, nadie me siente, pero los veo y los siento,
¡Espejo! (Eeespeeejoo...).
Dulce hiel,
Amarga azúcar, espinada,
Dulce agua salina.
En el vacío eco
De las paredes que escalo
Del abismo sin fin,
Grito:
¿Quién soy?, ¿Dónde estoy?,
¿De verdad existo?.
Si diría que el pasado
Un ser vivo fuera,...
Creo... Creo que sí lo es,
Porque me acoge, me ahoga en su manto,
Me empapa
En polen de rosas
Negras.
Si el presente un obsequio es,
¿Por qué parece ser un castigo?,
Adivino no soy, predecir el destino no puedo,
Pero creo saber qué será de mi futuro,
Con átomos como estrellas,
Sistemas solares moleculares,
Púlsares de hielo, ¡Descanso paulatino!,
De cobija a la aurora del sur tengo,
Así como mi leño
El Ártico es.
Con quebrada voz atascada
Digo murmurando:
¿Quién soy?, ¿Dónde estoy?,
¿De verdad existo?.
Si diría que el pasado
Un ser vivo fuera,...
Creo... Creo que sí lo es,
Porque a él mis talones atados
Están,
Más creo,
Que un paso para la luz alcanzar
Haría llover galaxias y
Hacer visible a las células.
(Pequeño ratoncito, no eres lo que crees...)
¿Quién eres?,
(Soy quien soy, soy quien soy, solo soy yo,
Soy tú, somos nosotros,
Somos dos, somos uno).
¡Espejo!, (Eeespeeejoo...).
27, 10, 2026