Hoy pensé en comprar un cuaderno y escribir. Tengo 37 años, pasé años sosteniendo, acompañando, comprendiendo, aprendiendo... Forjé el camino de los que llegaron y nunca voltearon a verme. Festejé sus logros, postergando mi existir.
Hoy una aplicación preguntó sobre mis gustos, intereses y deseos . Mi ser entró en conflicto. ¿Alguna vez me sentí el centro o al menos factor de interés?. ¿Importo más allá de mis obligaciones con los que me rodean ?.
Mamá limpia para la comodidad e higiene, mamá lava, mamá cocina , mamá siempre hace. Yo atiendo y resuelvo, pero hoy me pregunto...¿ Tengo algo más, yo puedo o debo ?. ¿Lo merezco?. ¿Quién soy, dónde quedó esa que fuí?. Qué quedó de mí después de tantos años...no lo sé, pero empiezo a buscarme.
Mi mente es un caos, de pronto el mundo me resulta ajeno. En este tiempo aprendí a callar y afrontar, a apuntalar mi desastre emocional para ser el soporte de todo. Aprendí a no permitirme sentir y a esconderme, para evitar ser vista o juzgada.
Aún en la revolución de una familia numerosa , me siento muy sola. A veces las mujeres nos acostumbramos a dar sin recibir, a no hablar... para saber escuchar. Ser mujer me obligó a dar de mí, aún sin tener ganas. A posponer de manera indeterminada ,ser eficiente y caminar muy despacio , siempre con cuidado, callada.