Cuando las luces se apagan,
Y no puedes dormir.
Cuando los pensamientos se sobreponen,
Y los ojos agrandecen.
¿En qué llegas a pensar?
¿Qué llegas a rememorar?
Quiero ver,
a donde logra llegar tu charla mental.
Una noche de verano, con mantas delgadas y frescas, te vi a lo lejos recostada. Los pensamientos más a acelerados de lo comprensible.
Pobre alma a la deriva, dejame escuchar tú agonia.
Me quiero morir
No hay nada sofisticado en mis palabras, más que el sofoque de mi mente y el pesar de lo cotidiano.
Te diria que me quiero matar
Pero tu y yo sabemos que no soy tan valiente como para hacer algo así.
Los días son optimistas, a veces. Pero cuando me doy cuenta, todo es distante y ni siquiera parece que estoy viva.
No sé que hago.
En realidad no hago nada.
Eterna perezosa.
Eterno ciclo.
Y puede parecer algo gracioso, pero siento que me estoy desesperando, y cuando te desesperas, es más dificil nadar en aguas turbulentas.
Quizas me termine por ahogar
No lo sé
No se absolutamebte nada, mi memoria es borrosa, tal vez esta bloqueada.
Mas el tiempo no perdona, así que sigo pasando los dias como un cadáver viviente.
Así se siente.
O un cascaron vacio que esta quebrandose, y es solo cuestión de tiempo para que todos noten la escaces de vida en él.
Para que aparten la mirada con pena o lástima.
Sé que es justamente lo que ocurriria.
Sé que no me puedo permitir continuar de esta manera.
Así que,
Estoy intentando cambiar mi mente, porque la redundancia sedimenta y empuja hacia abajo.
Pero frente a la incertidumbre todo es complejo, no sé donde quiero terminar, así que menos sé que hacer con mis pensamientos o mi andar.
Seamos honestos por favor, dime
Cuando nada te logra satisfecho,
¿A donde vas?