No se para que aun te escribo,
aun recuerdo todos tus dígitos,
cada día quiero escuchar tu voz
sea por una llamada o un nuevo audio.
queme todos los cartuchos contigo,
estoy desarmado ante el destino,
estoy rendido ante tu cariño,
tu indiferencia hace que me pierda en el camino.
se que solo me engaño a mi mismo,
nada a sido diferente contigo,
cuerpo sedoso y corazón esquivo,
como tus labios ante un saludo.
visto de negro por el duelo,
dos disparos me pegaste al pecho
clavando primero mis latidos,
con el segundo matando mi ilusión.
como hago con la soledad
si no te quiere reemplazar,
dejas un espacio que nunca se va,
quiero cerrar la puerta que mi cuerpo se hiela.