Clavos en mi ataúd,
flores de una virtud,
giro en reversa sin latitud,
perspectiva desde la altitud.
Lluvia sin gotas,
palabras rotas
que nunca se agotan,
pausas entre las botas.
Miradas sordas y mudas,
cortes sin filo en el alma,
mentiras fracturadas,
verdades fragmentadas.
En mi ultimo segundo
empieza el fin del mundo,
poemas pintados en un muro,
tono de oleo destilado de mis demonios.