En mi habitan tantas dudas,
no queda espacio ni para una aguja,
no puedo mas con este disfraz,
englobo mi fragilidad en la mirada.
Solo me acompaña la incertidumbre,
ya ni siquiera sé si ser un hombre,
ya no soy digno de tener un nombre,
solo soy un joven que teme crecer.
Quiero ser como antes,
jugar hasta dormirme,
comer cuando tenga hambre,
sentir la calidez de mi madre.
Aun con mapas y brújula no se avanzar,
me levanto sin ganas de caminar,
la ansiedad abraza mis piernas,
mi pasión esta aprisionada por la apatía.
El peligro de ser yo me atormento,
miedo primigenio de ser sin serlo,
aturdido y enmudecido en llanto,
retumba mi pecho mientras pierdo la respiración.
no queda esperanza en la linterna,
las paredes mueren junto a la llama,
en el cristal se dibuja mi inseguridad,
mientras el vacío consume mis huellas.