Un día de la nada
empezó a romperse
el cascaron de mi ritmo,
mis alas ya se hacen estrechas.
Preparo un salto de fe en el abismo,
desde aquel día soy muy distinto,
despertaron mis aletargados instintos,
mi motor a respiración se encendió.
De plumas cubrí el cielo en un pestañeo,
mi hambre se devora los deseos,
estrella tan fugaz como mis lamentos,
tengo la fuerza de mis ganas de continuar vivo.
La realidad solo es otro limite a romper,
casi me estrelle contra la superficie,
mis ganas de volar no pueden detenerse,
entre llamas y rayos mi voluntad se hace mas fuerte.
No solo es un sentimiento esto que manifiesto,
mi camino no esta escrito ni dibujado,
no hay techos ni muros cuando me amo,
lograre registrar mis hasañas a través del tiempo.