Con que dificultad logre encontrarme
entre este pajar de azares,
enterrado entre arena y mares,
las piezas rotas lograron armarme.
Agujas llenaban mi pecera,
siendo un pez globo mi suspirar,
mascota de la realidad,
adicto al alimento sintético y al hogar.
Mi espejo se fracciono en el suelo,
cayendo desde mi techo,
esquirlas de un mundo perfecto,
astillas de un árbol de vidrio.
Perdí la cordura mas de una vez,
llegue a un refugio del silencio y la escases,
se secan mis fotografías como pez,
he pescado tantos colores en un instante.