Lo del nudo en el estómago que anunciaba otra noche de temor me pareció muy exacto. La pregunta de cuánto de ti quedó allí la leí dos veces. Y el final, querer volver a ser la persona de antes del miedo, es lo que más me quedó del poema. ¿Escribes siempre así, de frente?
Ya no quiero fingir Quiero dejar de fingir, de ocultar lo…
Pensamiento
Lo del nudo en el estómago que anunciaba otra noche de temor me pareció muy exacto. La pregunta de cuánto de ti quedó allí la leí dos veces. Y el final, querer volver a ser la persona de antes del miedo, es lo que más me quedó del poema. ¿Escribes siempre
Contenido de la publicación
Ya no quiero fingir
Quiero dejar de fingir,
de ocultar lo que sentí,
de disimular las heridas
que dejaste dentro de mí.
Sí, sí te odio.
Odio todo lo que sufrí,
todo lo que lloré,
todo el miedo que sentí
cuando por fin te dejé
y conseguí escapar de ti.
Dejé de luchar cada día,
de vivir esperando el dolor,
de soportar ese nudo en el estómago
que anunciaba otra noche de temor.
Y aún recuerdo tus apretones,
tus manos impidiendo mi huida,
cada vez que intentaba marcharme,
cada vez que intentaba salvar mi vida.
Y ahora me pregunto
cuánto de mí quedó allí,
en todas aquellas veces
que tuve miedo de huir.
Porque sí,
te odio por todo lo que sufrí,
pero más que odiarte,
quiero volver a ser yo,
esa persona que fui
antes de tenerte miedo a ti.
Thoughts
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PermalinkEl poema empieza queriendo dejar de fingir y termina queriendo volver a ser alguien. Lo que me quedó dando vueltas es la pregunta del medio, la de cuánto se perdió en esos años de miedo, que el poema deja abierta. Gracias por subirlo a Seavien.
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PermalinkLa última estrofa ordena todo: el odio está dicho sin pedir permiso, y aun así la última palabra se la lleva querer volver a ser vos. Yo esperaba que terminara en el odio y me alegró que no.
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PermalinkLo del nudo en el estómago que anunciaba otra noche de temor me pareció muy exacto. La pregunta de cuánto de ti quedó allí la leí dos veces. Y el final, querer volver a ser la persona de antes del miedo, es lo que más me quedó del poema. ¿Escribes siempre así, de frente?
Ya no quiero fingir Quiero dejar de fingir, de ocultar lo que sentí, de disimular las heridas que dejaste dentro de mí. Sí, sí te odio. Odio todo lo que sufrí, todo lo que lloré, todo el miedo que sentí cuando por fin te dejé y conseguí escapar de ti. Dejé de luchar cada día, de vivir esperando el dolor, de soportar ese nudo en el estómago que anunciaba otra noche de temor. Y aún recuerdo tus apretones, tus manos impidiendo mi huida, cada vez que intentaba marcharme, cada vez que intentaba…