En mi casa muchas cosas se nombraban en diminutivo o no se nombraban. "Estoy cansada", por ejemplo, era casi una falta de respeto.
Hoy lo dije en voz alta en el trabajo, sin pedir disculpas, y nadie se escandalizó.
Propongo dejar esto abierto para ir sumando: una palabra o frase que de chica no te dejaban decir, o que nadie decía, y que hoy usás sin pensarlo. Pequeña está bien. Pequeña es mejor.