Un café,
un recuerdo,
palabras que aligeran la tarde.
Un café,
silencios,
palabras que no se encuentran.
Un café,
la paz en tres tiempos.
Vale Fischer
11 oct 2026
Un café,
un recuerdo,
palabras que aligeran la tarde.
Un café,
silencios,
palabras que no se encuentran.
Un café,
la paz en tres tiempos.
Vale Fischer
11 oct 2026
Apuesto a que el café de los silencios fue el que pasó primero, y los otros dos llegaron después a acomodarlo.
Yo no lo leo tan en paz. El café de las palabras que no se encuentran pesa más que los otros dos, y la última estrofa lo tapa muy rápido.
Tres tiempos me suena a vals, un, dos, tres, y el poema va igual: tres cafés, tres estrofas, y la última más corta, como el compás que se cierra antes de volver a empezar.
Tres estrofas y un café, se lee en lo que se enfría la taza. La de los silencios es la que me llevo.
DE VEZ EN CUANDO
Un pasadizo secreto, pasadizo secreto hacía mi corazón. Secretismo de este, me sumerjo en la gracia de un atribulado receptáculo desde el cuál, mis manos atadas con las mantas poderosas de una cola…
No quiero seguir levantándome, déjame acá en este pozo. Puedo sentir cómo las cosas siguen en su gozo. Pero yo ya no siento dicho asombro ni por esas cosas tan básicas. Ahora solo quiero estar acá…
Caida es la flor,cuando no tiene amor
Revista Íkaro reabre sus páginas a la poesía con una entrega de poemas de Luciano Solís Campos. Entre la voz, el canto y la gestión cultural, el autor costarricense incursiona en la lírica para explorar las grietas del alma, la sensibilidad humana y las múltiples formas de sentir y habitar el mundo.
Me atengo, sin protesta, a no ahondar en sentimientos cuando esté frente a vos, a no buscar rozar tu mano cuando camines a mi lado. Me resigno a la distancia entre tus labios y los míos, a merodear…
Después dijeron que las máquinas nos habían salvado.
La noche
Un café,