Las primeras vueltas fueron en el pasto de una plaza, cortitas y por pura curiosidad. Hoy salgo con sandalias finas casi siempre y descalza cuando el piso lo permite.
Puedo contar qué superficies me gustan más (la tierra apisonada gana), cómo fui alargando de a poco y qué cosas hice mal al principio.
Ojo, soy aficionada, nada más. Si algo duele de verdad, eso lo tiene que ver alguien que sepa.
¿Qué les da curiosidad?