Tengo la habilidad de crear nubes donde no las hay. Tengo la desgracia de no saber sonreír. Sé a la perfección cómo agrandar una herida. Me tapo los oídos cuando alguien me dice un cumplido. Puedo convertir un amor en nostalgia. Soy el mejor amigo de la culpa y conozco muy bien dónde encontrar al diablo.
En fin, somos parecidos.