Quiero que mis palabras te hagan sentir, no que te hagan sentir obligada.
Que mis versos sean un regalo, no una deuda; que mis detalles te dibujen una sonrisa, no un compromiso.
Quiero tener la libertad de decirte lo hermosa que me parece tu existencia y la humildad de aceptar que tu corazón es libre de sentir a su manera.
Porque si algún día decides acercarte a mí, quiero que sea por lo que nace en ti, no por todo lo que yo haya escrito para ti.
No escribo para que te quedes; escribo porque hay algo en ti que merece ser nombrado, aun cuando tu camino no termine junto al mío.