El Tarot Terapéutico: una herramienta de autoconocimiento
Para muchas personas, la palabra tarot puede generar miedo o rechazo, especialmente por las creencias religiosas con las que hemos crecido. Yo misma tuve durante muchos años esa percepción.
He vivido siempre dentro de la religión católica y estudié en colegios religiosos. Sin embargo, desde joven sentí curiosidad por conocer el tarot y su significado.
Cuando comencé a trabajar, conocí a una señora que hacía lecturas y empecé a consultarla. Mis preguntas estaban principalmente relacionadas con el amor: preguntaba por aquel hombre, por el otro, por el amor no correspondido y por todas esas historias que muchas veces construimos en nuestra mente. Con el tiempo comprendí que muchas de aquellas ilusiones no tenían relación con la realidad.
Años después compré mi propio tarot y comencé a estudiarlo y practicarlo. Poco a poco descubrí que las cartas podían ser mucho más que una forma de intentar conocer el futuro.
Para mí, el tarot se convirtió en una herramienta de reflexión y autoconocimiento.
Al observar las cartas comencé a reconocer aspectos de mi personalidad, mis errores, mis fortalezas y, sobre todo, la importancia de poner límites y tomar decisiones desde una mayor conciencia.
Soy una persona a la que le gusta analizar, entender el porqué de las cosas y observar diferentes perspectivas. El tarot me ha permitido precisamente eso: detenerme y mirar situaciones desde otro ángulo.
Por eso, cuando hablo de Tarot Terapéutico, no me refiero a predecir exactamente lo que va a suceder. Lo entiendo como un espacio para reflexionar, explorar emociones y comprender mejor aquello que estamos viviendo.
Las cartas no tienen que decidir por nosotros.
A veces simplemente nos ayudan a mirar hacia dentro y encontrar respuestas que ya estaban allí.
Mi intención es ofrecer lecturas desde el respeto, la honestidad y el autoconocimiento, como una herramienta que pueda acompañarte en momentos en los que necesites claridad sobre una situación de tu vida.