De mi barco soy el capitán, yo decido quién se queda y quién se tiene que bajar. También marco el rumbo y hacia atrás no voy a mirar
Cada quien navega hacia su destino, si tu rumbo no coincide con el mío, te deseo buena suerte en tu camino
No le temo a las olas, ni a los vientos del mar, los enfrentaré acompañado o las cruzaré en soledad.