Somos embajadores en lugares donde no se puede llegar
Fuiste llamado a ser embajador de su palabra, si sos hijo, el solo te pide que seas obediente, a su llamado, a su caminar, a su evangelio, llevándolo a todos los lugares.
En estos lugares, donde cuesta que llegue su palabra, su presencia, ahí es donde debemos encarar, llevar su palabra, siendo imitadores de El.
Nehemias 2:17-20 (resumen)
Les dije, que Jerusalen, esta desierta, sus puertas consumidas por el fuego, venid y edifiquemos el muro y no estemos mas en oprobio.
Les declare como la mano de mi Dios había sido buena sobre mi.
Levantemos y edifiquemos, así esforzaron sus manos para bien, pero, hay desprecio, que hacéis vosotros?
Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, el nos prosperara, y nosotros sus siervos nos levantaremos edificaremos porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalen.
Jerusalen, es donde debemos ir, tu barrio, mi barrio, tu calle mi calle, donde veamos que lo que había esta consumido, por el vivir del mundo, ahí es donde debemos edificar, levantar esos muros de contención, declarando, lo bueno que fue Dios, lo bueno que es Dios, que te llamo a predicarles, a llevarles esa palabra, esa semilla que sembramos donde la tierra es fértil, pero no llegamos, pero si pasamos por ahí, es momento de edificar, el rechazo esta presente, el desprecio lo vamos a sentir, pero con mas fuerza, que nunca, dada por El, a través del Espíritu Santo, soltemos palabra, pongámonos en el lugar de cada uno de ellos que seguramente no conocen, seamos embajadores en esos lugares, Dios prosperara cada corazón, cada alma ganada, solo debemos llegar.
No pases de largo por las ruinas de tu barrio. Es momento de soltar la palabra, ponernos en el lugar del que no conoce y empezar a edificar con la fuerza del Espíritu Santo. ¡Dios prosperará la obra de tus manos!