Décimonovena Apertura
–Esta noche hubiese querido dejarte descansar. Pero aquí estoy por ti, humano. 03:50 de madrugada, observándote.
–Y aquí 😒 haciendo compañía a un humano que no puede dormir. Ahhh, pero salió… ¿cómo es la palabra? ¿Paseo? A divertirse es la palabra. Y ahora su ansiedad, por un miedo generado por sus pensamientos. Y no llega Don Morfeo y parezco niñero. Sonó a queja. Sin embargo, aquí, un momento, contemplando su esencia. Lo frágiles que son. Y silencio.
–Y contemplo, al igual, a todos cómo corren. Despiertan. Hijo. Tareas. No… trabajo. Duermen. Y todo es movimiento constante. Y tal lo sentencié: lo que es abajo es arriba. Escuchamos. ¿Sabes? Y tu humanidad nunca descansa. Nunca calla. Tuvieron batallas. Victorias. Grandes descubrimientos y logros. Y también sus guerras, y entonces su llanto retumbó en toda la inmensidad.
–Tu humanidad, mi querido, siempre procuró el avance. La mejora. Pero con todas sus conquistas también trajo para ustedes cansancios. Batallas en silencio detrás de cada victoria. Nunca un descanso real. Tu cabeza siempre preocupada. Pensando en el mañana, cuando no pueden disfrutar el presente ni recordar el pasado. Por eso pesa como una carrera en dirección contraria, que los hizo siempre patinar en la búsqueda de la perfección. Y sé que vas a decir: ¿qué sentencio? No me importa. Y me disculpo por mi torpeza para expresar. Sé que luego interpretarás mis palabras.
–Y sigo… Son perfectos así, tal cual. Y de todas esas batallas, a lo largo de los tiempos, siempre observé que estuvo y está presente el miedo. Y es una sentencia viva, constante, a través del tiempo, por siglos y siglos. No les otorgó su paz interior. Protegiéndote de un peligro primitivo sin el goce de tu triunfo.
No te permitiste vivir.
Soy dramático, y tú no puedes negar lo que expreso hoy. No terminaste de sacudirte de tu tarea y triunfos, que apareció el miedo. Creando como es la palabra 🤔 ¿lugares?… no, momentos tampoco… ¡no sale esa palabra! 😵💫 Paciencia… paciencia… ¡ya sé! Escenario.
Creando escenarios imaginarios, posibles, ante una situación que no está. ¡No! Existe. Y tras cada situación que el miedo te infundió es que evolucionaste. Pero en base al 😨 mismo. Y ese verbo no en tiempos es para esquivar. Tiene su parte buena.
–Porque te impulsa, y es lo que lograste, humano, a través de tu propia evolución. Y ¡Bravo! 🙂 yyyy por no poner un pero 🙄.
–Pero lo voy a poner igual, porque quiero y puedo. (pero 😂) También te paralizó y detuvo tus impulsos. Frenó tu alegría por no atreverte a sentir esa pequeña fracción de alegría. ¿Ves? Allí entra ella. La que debió impulsarte. El miedo se metió y frenó tu momento.
–Esta expresión debe dársele su acción justa y propia. Y claro que te comprendo, porque no tiene su medida justa. Podría decirte que es la prima hermana lejana de la tristeza. Porque tú no sabes cómo tú, humano, usas expresión. (No, espera) No sabes gestionarla. Y es mi énfasis en que la respetes. La escuches. Y sepas darle su intervención justa.
–Y recién llega Don Morfeo 🥱. Mi querido humano ya descansa.💤
–Y tú, el que me lees, descansa también.🌙 Disfruta el día de hoy. ¡Vive! Sé feliz. –Goza, sonríe y ámate por sobre todo.