Parte 4: El triunfo final, la meta alcanzada
De vuelta en mi hogar, con el apoyo incondicional de mi madre y la inspiración diaria de mi hijo, no iba a permitir que los tropiezos del pasado truncaran mi gran sueño. Me inscribí en un programa de bachillerato de modalidad virtual, lo que me permitió organizar mis tiempos entre el hogar y las tareas escolares frente a la pantalla.
Trabajé duro, trasnoche leyendo guías y entregando proyectos. Y finalmente, con paciencia y constancia, llegó el día tan esperado: aprobé el curso virtual, me gradué oficialmente y hoy tengo mi título de bachiller en las manos, demostrando que nunca es tarde para empezar de nuevo y cumplir lo que uno se propone.