Y acá estoy,otro sábado,otro fin de semana de locura,que me encuentra sola en mi living,alcoholizandome y escribiendo. Porque gracias a Dios puedo y sé escribir.
No sé si es la vida q elegí,no sé si es lo q me deparaba el destino, no vivo sola,no estoy sola,o tal vez sí,porq dicen q uno puede estar solo rodeado de gente.
Soy un bicho raro,lo sé,miro documentales de avestruces y focas, de historia, de cementerios,no me hago la cool, de hecho estoy sola y estoy mirando eso,pero me adapto,puedo mirar videos de animales o de chismes o de risa ...
Pero estoy sola,no sé bien si me molesta o no, quisiera una fiesta de finde, una juntada,una noche alocada,pero es tan grato lo q siento en este momento escribiendo estás líneas,q no se si ponerme en el.plan de pobre mina sola q su marido se va a dormir y la deja abandonada en el comedor o de la mujer madura q sabe disfrutar su momento de soledad y expansión solitaria de su mente.
Y llegué a la conclusión de que cada uno es víctima y beneficiario de la misma situación.
Comer un flan cuando me agarra el bajón es una bendición, comer un flan cuando me comí una pizza y no me da más el estómago,es una tortura. En fin,la vida tiene grises,está hecha de grises,de hecho... Es casi fabricada en base a grises,y es hermoso,como la diversidad,como las diferencias, como los polos opuestos q al final se atraen,yo termino mi copa,mi cigarrillo,mi vídeo ,mi música y me voy a acostar con quién eligió dormir temprano,y prescindir de todo lo q a mi me llena y ahí,en esa diferencia está el equilibrio,lo abrazo,lo beso dormido,y duermo.pensando en el día de mañana,en q coincidiremos y en q diferenciaremos,y ahí,mis queridos amigos entenderemos el sentido de los caramelos surtidos