Yo rezo casi igual que mi mamá, con las mismas palabras y hasta en el mismo orden. A veces me pregunto si eso es fe o costumbre, y no sé si importa tanto la diferencia.
Una compañera me contó que ella habla con Dios como habla con cualquiera, sin fórmulas.
¿Cómo es en su caso? Valen también las respuestas de quien no reza, o de quien dejó de hacerlo y extraña algo de aquello.