Reflejos de la Luna
Paseo entre recuerdos como quien regresa al lugar donde el alma aprendió a amar.
La brisa pronuncia tu nombre y la noche, lejos de ser extraña, me abraza como un viejo hogar.
Cuando cierro los ojos te encuentro viviendo en mi memoria; y, junto a tu reflejo, descubro el mío, esperándote desde siempre.
No sé cuándo llegaste a mi corazón, ni en qué instante dejaste de ser un sueño; solo sé que te amo con la naturalidad del viento que acaricia el humo antes de desaparecer.
Aunque el tiempo intente borrarte, ni el mundo entero bastaría para arrancar de mi pecho la vida que un día compartimos.
Quizá todo sea un espejismo, una ilusión nacida de mi nostalgia; aun así, prefiero engañar al olvido antes que renunciar a tu recuerdo.
Y mientras la luna se refleja sobre el silencio de la noche, mi corazón, sin pedir permiso, continúa caminando hacia ti.
Dime...¿Eres tú, o solo otro reflejo de la luna?