Te veo en mis sueños
corriendo por campos que nunca serán nuestros,
y en cada despertar
me encuentro con el vacío de tu ausencia.
¿Acaso es cruel el destino
o soy yo quien lo permite?
Porque a cada paso
quedás lejos de mí.
Mi corazón se mece con un dolor dulce,
la esperanza de algo imposible
que nunca podré cumplir.