"Siempre te voy a cuidar",
siempre él me decía.
¿Cómo fui tan ciega?
¿Cómo no me di cuenta
de su manipulación?
Ahora yo pago la deuda
de sus malas acciones;
por su culpa no puedo dormir
por las noches.
Por su culpa, mis ojos
siempre son un mar de
lagrimas.
¿Por qué no podías ser
un buen padre?
A veces sueño con poder cambiarlo,
o simplemente haber nacido con otro.
Sé que suena estúpido,
pero hay noches en las que
no deseo un padre mejor,
sino no haber conocido este dolor.