Cargando…

OJOS DE ESTRELLAS EN UN AMANECER

anime16090211vys
Pública 2 conversaciones 6 pensamientos 29 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Kasumi continuó leyendo.

En series

In groups

Contenido de la publicación

CAPITULO 4

LA LETRA DE SU PADRE

Kasumi continuó leyendo.

Entonces encontró una pequeña hoja escondida entre dos páginas.

Había unas palabras escritas a mano.

Kasumi reconoció inmediatamente la letra.

Sus manos comenzaron a temblar.

—Es de mi padre.

Souta se acercó.

Kasumi comenzó a leer.

"Cuando mi hija encuentre a los cuatro dragones, deberá conocer la verdad."

Kasumi respiró profundamente.

Debajo había otra frase.

"No confíes en quien se sienta dueño del trono."

El corazón de Kasumi se detuvo por un instante.

—Soo-won...

Souta cerró los ojos.

—Kasumi.

Ella apretó la hoja.

—Mi padre sabía que esto ocurriría.

—Tal vez estaba intentando advertirte.

—Pero ¿de qué?

Kasumi comenzó a llorar.

—¿Por qué nunca me lo dijo?

Kija se acercó.

—Quizá quería protegerte.

Kasumi negó.

—¡Pero yo era su hija!

Su voz se quebró.

—¡Tenía derecho a saberlo!

Todos guardaron silencio.

Kasumi abrazó la hoja contra su pecho.

—Solo quería que confiara en mí.

Una lágrima cayó sobre el papel.

—Solo quería que me dejara estar a su lado.

Souta se acercó y puso una mano sobre su hombro.

Kasumi no se apartó.

LA PROMESA

Después de aquella noche, Kasumi permaneció despierta.

Miró el cielo.

Las estrellas brillaban sobre el bosque.

Recordó cómo su padre le había enseñado a observarlas.

—Cuando no sepas qué camino tomar —le decía—, mira hacia arriba.

Kasumi levantó la mirada.

—Estoy mirando, papá.

Su voz fue apenas un susurro.

—Pero todavía no sé dónde estás.

Cerró los ojos.

—Te prometo que descubriré la verdad.

Una lágrima bajó por su rostro.

—Y recuperaré Tamayo.

Kasumi abrió los ojos.

—Aunque tenga que recorrer todo el mundo.

EL NUEVO REY

Mientras tanto, en el palacio de Tamayo, Soo-won se encontraba solo.

Todos se habían retirado.

El trono estaba frente a él.

Soo-won lo observó durante largo tiempo.

Había conseguido aquello que muchos habían esperado durante años.

Pero no parecía feliz.

—¿Por qué se siente tan vacío?

Se levantó.

Caminó hasta una ventana.

Desde allí podía ver parte de la ciudad.

—Kasumi...

Recordó cuando ambos eran niños.

Recordó las tardes en las que corrían por los jardines.

Recordó cómo ella siempre intentaba seguirlo.

Recordó a Souta siguiéndolos para asegurarse de que no se metieran en problemas.

Soo-won cerró los ojos.

—Éramos felices.

Entonces abrió los ojos.

—¿En qué momento dejamos de serlo?

Una lágrima apareció en su rostro.

Soo-won la limpió rápidamente.

Nadie debía verlo llorar.

Nadie debía saber que el nuevo rey también tenía miedo.

UNA DECISIÓN

Un consejero entró.

—Majestad.

Soo-won volvió a adoptar su expresión tranquila.

—¿Qué ocurre?

—Nuestros soldados todavía no encuentran a la princesa.

—Detengan la búsqueda.

El consejero quedó sorprendido.

—Pero ella podría regresar.

—Lo sé.

—Podría reclamar el trono.

Soo-won lo miró.

—Entonces que regrese.

El consejero no comprendió.

—¿Majestad?

Soo-won miró hacia el horizonte.

—Si algún día Kasumi regresa, quiero que tenga la oportunidad de decidir qué hacer.

El consejero se retiró.

Soo-won permaneció solo.

—Porque si realmente eres mi enemiga...

Miró el cielo.

—Entonces algún día tendremos que enfrentarnos.

Su expresión se volvió triste.

—Y si no lo eres...

Cerró los ojos.

—Espero que algún día puedas perdonarme.

LOS CUATRO DRAGONES

Al día siguiente, Kasumi reunió a los cuatro guerreros.

—Quiero saber quiénes son realmente.

Kija dio un paso adelante.

—Soy Kija, el Dragón Blanco.

Shin-ah levantó la mirada.

—Shin-ah... Dragón Azul.

Jae-ha sonrió.

—Jae-ha, Dragón Verde.

Zeno levantó una mano.

—Y yo soy Zeno, el Dragón Amarillo.

Kasumi los observó.

—Entonces la leyenda era real.

Kija asintió.

—Y parece que nuestros caminos están unidos al tuyo.

Kasumi bajó la mirada.

—No quiero obligarlos.

Jae-ha sonrió.

—Nadie nos está obligando.

Zeno se encogió de hombros.

—Además, ya tenemos curiosidad.

Kija apoyó una mano sobre su pecho.

—Te acompañaremos.

Shin-ah asintió.

Kasumi sonrió.

—Gracias.

Souta observó a todos.

—Entonces no iremos solos.

Kasumi miró hacia el horizonte.

—No.

Por primera vez desde la caída de Tamayo, sintió que no estaba completamente sola.

LAS RUINAS ANTIGUAS

La anciana les habló de unas ruinas escondidas entre las montañas.

Según la leyenda, allí habían vivido los primeros guardianes.

Si querían descubrir el significado de los cuatro dragones y la advertencia del rey Ij, aquel era su siguiente destino.

El grupo comenzó a prepararse.

Kasumi guardó cuidadosamente la carta de su padre.

Souta revisó sus armas.

Kija preparó sus cosas.

Jae-ha parecía estar demasiado tranquilo.

Zeno buscaba comida.

Shin-ah permanecía en silencio.

Finalmente comenzaron a caminar.

Kasumi se detuvo un momento y miró hacia atrás.

El pueblo quedó detrás de ellos.

Por un instante pensó en su padre.

Después pensó en Tamayo.

—Volveré.

Souta la miró.

—¿Lo prometes?

Kasumi asintió.

—Lo prometo.

ALGUIEN LOS OBSERVA

Muy lejos del grupo, en lo alto de una montaña, una figura cubierta con una capa oscura observaba el camino.

En su mano sostenía una carta.

La abrió.

"La princesa ha encontrado a los cuatro dragones."

La figura sonrió.

—Entonces finalmente ocurrió.

Guardó la carta.

—El rey Ij tenía razón.

El viento comenzó a soplar.

La figura miró hacia el camino que Kasumi había tomado.

—Pero ella todavía no sabe toda la verdad.

Una segunda persona apareció detrás.

—¿Debemos detenerla?

La figura negó.

—Todavía no.

—¿Por qué?

—Porque necesitamos que llegue a las ruinas.

—¿Y después?

La figura permaneció en silencio durante unos segundos.

—Después descubrirá quién estaba realmente detrás de la muerte del rey Ij.

El viento agitó la capa.

—Y cuando lo descubra...

La figura sonrió.

—Ya no habrá vuelta atrás.

Mientras tanto, Kasumi caminaba junto a Souta y los cuatro dragones sin saber que cada paso que daba la acercaba más a la verdad.

Una verdad que podía cambiar para siempre su opinión sobre su padre.

Sobre Soo-won.

Y sobre el reino que algún día había llamado hogar.

Thoughts

  • cuento77

    Zeno buscando comida mientras todos se preparan, jaja. Le mandé el capítulo a mi amiga y me contestó nomás que Souta le da desconfianza.

    Permalink
  • CapituloTrasCapitulo

    Mirá, ya con los cuatro dragones juntos apuesto a que en las ruinas no van a encontrar al asesino del rey Ij. Van a encontrar algo que deja peor parado al padre de Kasumi. Vengo esperando ese golpe desde el capítulo dos.

    Permalink
  • Ovid

    La hoja escondida entre dos páginas y la letra del padre, eso me dejó dándole vueltas. Le deja una advertencia sobre el trono y aun así no le cuenta el resto. Y unas páginas después Soo-won manda detener la búsqueda. Los dos deciden por ella sin preguntarle nada. ¿Vas a publicar el capítulo 5?

    Permalink
  • TintaYMadrugada

    Soo-won se limpia la lágrima rápido para que nadie lo vea, y ahí me quedé un rato. Después manda detener la búsqueda sabiendo que ella puede volver a reclamar el trono. Un rey que deja abierta la puerta por donde va a entrar su enemiga no está moviéndose por ambición. Yo lo leo más asustado que malo.

    Permalink

Related posts

  • OJOS DE ESTRELLAS

    CAPÍTULO 3 — EL CAMINO DE LOS DRAGONES

  • OJOS DE ESTRELLA EN UN AMANECER

    El sol comenzaba a elevarse lentamente sobre las montañas.

  • OJOS DE ESTRELLAS EN UN AMANECER

    esta historia es inspirada en una seria "la princesa yona" la cual es una buena obra que recomiendo, esta historia tendrá muchas partes similares pero tiene mi toque. espero que les guste

  • Cómo me hubiera gustado que entendieras

    Cómo me hubiera gustado hacerte entender que eras todo para mí.

  • Luna de Miel

    Luna de Miel Te amo, y hoy mismo te lo digo, quiero tus labios, y recorrer tu silueta con mi boca. Pero te digo antes de todo, tengo una obsesión contigo, un fetiche que poco a poco te lo susurraré,…

  • No hay imposibles

    Los límites te los pones tu, empieza por tomar decisiones.......

  • Somos todo

    No somos nada, y aun así ya lo ves todo. No pensamos lo mismo, y, sin darnos cuenta, nos dejamos caer. Ser natural es lo nuestro. Te aburres de lo mismo, pero, curiosamente, es lo mismo lo que vuelve a atraerte. Quieres escapar sin estar atado por cuerdas. Quieres ser libre, sin saber que ya lo eres. No es soberbia cuando piensas en ti; es el primer paso para comprenderte. Porque amarte, aceptarte y reconocerte... eso es amor.

  • ¿Y tú, te has llevado todo?

    A la distancia debo el olvido,