Odio extrañarte.
Odio que sigas en mi cabeza.
No odio que no estés a mi lado.
Odio que me hagas sentir mal.
Odio que me hagas sentir insuficiente.
Odio que me hayas tratado como una opción
y no me hayas elegido.
¿Por qué volviste a buscarme si no ibas a quedarte?
¿Por qué jugaste conmigo?
No quiero victimizarme.
Sé que ambos mantuvimos eso así, pero...
Realmente, yo me alejé de ti
porque no quería seguir en lo mismo.
Me buscaste
y creí que esta vez sería diferente.
Me mataba pensar si cambiarías.
Creí eso.
Te esperé y esperé.
Pero al final la elegiste a ella,
aun sabiendo cuánto tiempo estuve para ti,
aun sabiendo qué hice por ti.
Pero no quiero reclamarte lo que hice por ti.
Sino el hecho de cómo actúas ahora.
Pasas delante de mí con ella.
Actúas como si no te importara.
La elegiste a ella, ya lo sé.
Pero ¿por qué mierda tienes que demostrármelo?
Eso es ser cruel.
Eso demuestra el poco respeto y cariño que me tuviste.
Vete a la mierda.
Espero no volver a coincidir contigo en nada.
Ojalá en algún momento
tu minúsculo cerebro se dé cuenta
de cuán idiota e imbécil eres
y de la crueldad y frialdad
con la que me trataste.
«LA REGLA DE LAS DOS SEMANAS».
Es la tercera vez que me hacen eso.
Maldito idiota.
Espero que no seas feliz con ella.
No lo mereces.
Espero que te trate tan mal como lo hiciste conmigo.
Que te haga sentir miserable.
Que te preguntes cada noche
lo estúpido y vacío que eres.
Que nada te va a llenar.
Que, hagas lo que hagas, no serás feliz.
Porque eres un niño idiota.
No diré el porqué.
Espero que te quedes días tirado en tu cama,
así como yo la estoy pasando.
Días preguntándote si vales poco.
Días pensando si hay algo malo en ti.
Días dudando si mereces ser feliz.
Días tratando de entender si hiciste algo mal.
Espero, de verdad,
espero que te arrepientas
de cómo jugaste conmigo.
No quiero que vuelvas a mi lado.
Quiero que tengas tanta vergüenza de mirarme.
Quiero que cada vez que me veas, huyas,
porque reflejaré la verdadera felicidad que buscas
y no tendrás.
Quiero que te encuentres metido en tus pensamientos
y te quedes atrapado ahí.
Quiero que todos sepan
cuán idiota eres.
Y sí, estoy molesta.
Y puede que todo el odio me haga escribir esto.
Pero, de verdad,
espero que tu decisión tomada
te lleve a perderte
y nunca te encuentres.