Así que así terminan los buenos días,
con una cabeza de culpas y torturas;
pero mi mundo está actuando, parece intacto,
o eso dice, eso va aclamando.
El amor ya florece en otros lares,
y aquí en nuestros mares,
nuestro barco se ha hundido,
y pienso en ti, mientras estás en idilio.
Desdichado soy escribiendo esto,
solo mofas y reclamos en mi oído,
y tal vez debería aceptarlo tan fácilmente
como tú, y tu actuar indiferente.
Y los fantasmas del ayer me arrastran al suelo,
me lo recuerdas, me lo marcas a fuego,
me lo demuestras con tus palabras de consuelo...
palabras que no se cumplen, palabras de falso aliento.
¿Los desgarradores rencores,
justificara el hoy de la venganza?
La verdad lo desconozco y me es impertinente
mas ahora es mi realidad permanente
recibir los castigos entre silencios y abrazos,
y ahora solo es desprecio, a veces disfrazado.