A veces está bien quedarse en silencio.
No porque no tengamos nada que decir, sino porque hay momentos en los que ninguna palabra parece suficiente para explicar todo lo que está pasando dentro de nosotros.
Hay días en los que intentamos entender qué sentimos y solo encontramos una mezcla de emociones que no sabemos ordenar.
Queremos explicar por qué estamos así, pero ni siquiera nosotros sabemos cómo hacerlo.
Y está bien.
No todo tiene que convertirse inmediatamente en una explicación.
A veces necesitamos simplemente quedarnos quietos, respirar y permitirnos sentir sin obligarnos a encontrar las palabras correctas.
No pasa nada si hoy no sabes cómo explicar lo que te ocurre.
No pasa nada si necesitas tiempo para entenderlo.
Hay sentimientos que primero necesitan ser vividos antes de poder ser nombrados.
Y quizá el silencio también sea una form a de escucharnos. 💜