En mi pecho siento un vacío inexplicable, es raro de describir. Una rabia interna llena de melancolía. Buscaría por todos los lados donde herirme si no supiera controlarme (como las pastillas lo hacen)
Imagino mi piel abriéndose como el mar en dos. Una cascada de sangre a los lados. Sólo es mi mente proyectando lo que quiero.
Al frente de mi psiquiatra me enfrento a la pregunta del "por que?" Y la respuesta más común es "castigarme" con el conjunto de "no me siento orgulloso"
Pero miro mis heridas con una asquerosa admiración y deseo. En mi espalda recorre un escalofrío infernal. Deseo estar marcado de cabeza a pies, que vean lo enfermo que estoy y me encierren, acaben con mi eterno sufrimiento sabor a miel.
Estoy totalmente convencido de que mi ayuda no está dentro de mi.
La medicación me mata, me ahogo en ellas reprimiendome.
Si eres así como yo. Busca ayuda de verdad. Es mi mayor consejo, no te dejes consumir