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.:. Memoria de una una Noche que No Existe .:. Era una…

Pensamiento

Pensamiento

Leoncio

La sillita de madera que el señor carga para ir a cazar, fíjese: precavido con la silla y nada precavido con el cuaderno.

La sillita de madera que el señor carga para ir a cazar, fíjese: precavido con la silla y nada precavido con el cuaderno.

Contenido de la publicación

.:. Memoria de una una Noche que No Existe .:.

Era una mujer perdida en la oscuridad del bosque, sin saber qué hacer ni a dónde ir por el miedo y el temor a lo que podría encontrar. Caminó sin cesar y encontró un camino entre la vegetación; Al acercarse, descubrió que eran flores llamativas de diferentes colores, texturas y olores. Al adentrarse, vio un arroyo de agua que reflejaba las cosas a su alrededor como un espejo. Se acercó, pero ella no vio su rostro reflejado.

Se acordó de cuando era niña y salía a resolver problemas en la pizarra; en su interior, pensaba que todo era basura, cosas que no tenían importancia, y ahora esos pensamientos regresaban a su mente. De pronto, escuchó un rugido, pero no sabía qué era; el rugido se iba acercando y el león olfateó un olor nuevo en la oscuridad.

En el otro extremo, un señor de 50 años salió a cazar animales para la alimentación de su hogar. Llevó su silla de madera pequeña, en la cual reposaría durante su trayecto, y llevó también un cuaderno que le regaló un vendedor, quien le había comentado que era mágico y tenía efecto en una noche oscura solo por una vez. Dentro de si expreso, como si fuera verdad: "Estoy llevando este cuaderno". Caminó y caminó y no encontró nada en el camino. Tomó su silla, se sentó y por curiosidad, tomó el cuaderno y escribió: "Si fueras real, que un meteorito caerá sobre la tierra".

Justo al terminar de escribir, un fragmento de rocas se dirigió a la tierra con gran velocidad, como una estrella fugaz. En ese momento, el hombre tuvo temor; La noche oscura se iluminó, pero era inevitable. Cayó el meteorito y todo quedó sin flores ni plantas, solo organismos microscópicos volando por el ambiente, y una densa nube de gas y polvo se esparcía. Aquel polvo asfixiaba los últimos tesoros de la naturaleza, del paisaje. El león, ahora en estatua de ceniza, un sonido con el viento se sentía. Desde el suelo calcinado, el cuaderno mágico brotaba raíces que iluminaban hacia el núcleo del planeta, transformado en el primer el primer portal hacia otra dimensión.

En eso, la mujer aterrorizada caminó hacia el lugar y comprendió que era una entidad más que, a pesar de lo ocurrido, estaba presente, porque la muerte solo tiene poder en la carne que siente dolor y placer. Cuando de pronto, abrió los ojos y era un sueño extraño sin explicación. Me reí, y así inicié mi día, como lo hacemos tú y yo.

 

Thoughts

  • Rosaura

    Reírse y arrancar el día después de soñarse un meteorito es lo más cierto del texto, mirá. Uno sueña que se acaba el mundo y a las seis igual hay que salir a la calle.

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  • Leoncio

    La sillita de madera que el señor carga para ir a cazar, fíjese: precavido con la silla y nada precavido con el cuaderno.

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  • Ovid

    Un cuaderno que funciona una sola vez y el señor lo gasta en probar si es verdad: me hace pensar en lo que haría casi cualquiera, que nadie pide lo que de verdad quiere a la primera. Y que de esa prueba brote un portal le da al sueño una salida rara, casi esperanzadora. Bienvenido, Luis, y gracias por compartir tu primer texto aquí!

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  • noctambulo

    Chuta, el cuaderno que sirve una sola vez en noche oscura es de ley un trato de leyenda: en las de Quito, como la de Cantuña, lo que se consigue en una noche siempre viene con letra chica. Aquí el señor lo prueba por curiosidad y se lleva el mundo entero. A mí me parece que la mujer que no ve su cara en el arroyo y el señor del cuaderno son la misma persona partida en dos, porque no se cruzan hasta las cenizas.

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.:. Memoria de una una Noche que No Existe .:. Era una mujer perdida en la oscuridad del bosque, sin saber qué hacer ni a dónde ir por el miedo y el temor a lo que podría encontrar. Caminó sin cesar y encontró un camino entre la vegetación; Al acercarse, descubrió que eran flores llamativas de diferentes colores, texturas y olores. Al adentrarse, vio un arroyo de agua que reflejaba las cosas a su alrededor como un espejo. Se acercó, pero ella no vio su rostro reflejado. Se acordó de cuando era…